17/4/08

Melancolía para Flor

Esto lo escribí para una hermosa señorita que realizaba un trabajo indumentario sobre el gótico en telas azules, y la melancolía del individuo actual.
Por suerte logré conectarme con mi yo del pasado, deprimido por la individualidad del conocimiento y la incapacidad de compartirlo con alguien de su edad
Espero les guste:

"Frágiles son los peldaños en que me balanceo. Emociones encontradas confunden mi razón, y suspenden mi ser en la nada (el vacío es interno, está enmarcado, delimitado, protegido).
Yo, o mejor dicho, el solitario de mi, me encuentro en la nada, en la libertad plena, de reconocerse a si mismo y obrar, pero sin guía alguna y sin motivaciones.
Millares de estímulos sobrecargan de información nuestras débiles mentes, agotadas de una era en que se luchó contra las barreras culturales y las inhibiciones sociales. Hoy, que todos sonríen con banderas de “prohíbo prohibir”, estamos aturdidos, atontados en contemplación de las infinitas posibilidades, y sin fuerzas para alcanzar alguna.

Imágenes que en cálidas épocas fueron sepia, pasaron por el filtro de la “verdad”. Del blanco y negro, pero en nuestro tiempo, donde la felicidad está en el conocimiento, hemos encontrado el gris. Pero eso no basta, nos torturamos ubicando esta niebla humana en certezas ilusorias. Ahora, que no hay más preguntas, volvemos con anhelo al filtro del bien y el mal, pero es en vano. Ya hemos visto el sol al final del túnel, y no fue más que un vestigio de luz, reflejado en el agua al fondo de un pozo. Quizás la felicidad del conocimiento no está en la respuesta, sino en la búsqueda misma.
Allí me encuentro, preso de mi conciencia, figuras despojadas de forma humana aparente purifican mi santuario. Bestiales demonios se retuercen exorcizando traidores sin cuernos, no hay dorados ni blancos, porque la luz remite a la sombra, al túnel. Mi refugio es azul, infinito, complaciente. Una mueca forzada aparenta una sonrisa, los ojos intentan en vano mentir, la melancolía vuelve en una tristeza que no llora. Si un hilo de transparencia se escapa, es ley que muera de sed antes de tocar mi boca.
Un tejido azul, con dejos de sensualidad, hace las veces de telón, dando fin a la obra. Frío, calmo, profundo…Soy.