Para Don Juan:
1.
Tanto especulado por celos y rencor,
sobre tus Narcisos.
Los espejos devuelven terror,
no laureles.
Y así de crueles son,
Y así de crueles se mueven,
Criticando nuestro amor.
¿Por qué no?
Si siento la sangre hervir
Con piernas de atletas,
Con pelos, uñas, dedos, dientes…
Ojos.
Si no fuera por esos ojos.
Y jugar mil papeles puedo,
y vivirlos, sufrirlos,
si es necesario,
Debo.
Porque yo ya no soy Yo,
y es tan placentero.
Porque siempre soy,
Lo que me alcanza.
¿Y si así,
Débil sucumbo?
La humildad reconoce su lugar,
La soberbia me hiere
Ruín.
No puedo escapar de mí,
No importa cuanto lo intente.
Me caigo a pedazos pero no,
no se ve.
- Huí del círculo vicioso,
De enlaces inocuos e insensibles sentimientos.
- ¿Hacia dónde corres chico?
- Hacia un lugar más hermoso
- No existe ese lugar al que vas, no hay,
Al fin y al cabo,
Un lugar de donde vienes.
- Lo sé. Es por eso que vengo,
Es por eso que voy.
- Me entristeces muchacho.
- A mí también,
Soy tan vos anciano.
- Hace cuánto lo sabes?
- Desde siempre,
Como todos.
Lo diferente es que no siento,
Si-no pienso.
- No te entiendo.
- No se preocupe Don,
yo tampoco.
2.
No queremos hacerte mártir,
(nos)
Pero no es tu sensibilidad la que hiere sus sentimientos?
Yo creo que sólo eres un eterno enamorado,
Un sabio inocente,
Que con el diablo en las venas corre,
Tras una flor,
a lo lejos.
Creo que das ese amor porque no sabes de otro,
Porque así como la razón se acaba,
Ensima,
cuando la leche hierve,
El corazón se te parte cuando la sangre se enfría.
Porque deseas no desear,
Porque sin deseo no eres,
Porque te mueres por morir,
Poruqe o no puedes o no quieres,
¿Por qué?
Doradas manzanas comiste,
Y hoy una voz hipócrita las tiñe de rojo.
Porque el bien y el mal te son ajenos,
Pero no.
Te trasciende,
Te penetra y sientes, cada fibra al romperse,
Al rajarse la carne,
Y las palabras vacías en corazones llenos son crueles,
Casi como las palabras llenas en corazónes vacíos son inhertes.
- ¿Por qué insistes en dar?
- En dar…
- A luz, la luz,
En parir iluminados.
- Cada vez más claro lo veo,
Intenté cambiarlo pero no,
Soy adicto al cambio.
- ¿Ya puedes decir quién eres?
- Puedo decir quien es Yo.
Puedo contarte que soy,
Puedo decirte qué soy.
Quién está en algun lugar…
incierto entre esas variables.
- Hablas extraño muchacho
- Soy extraño,
Me siento extraño,
En mí,
Me extraño.
A veces hasta miro fotos viejas.
- ¿Y ahora?
- No sé.
- Creí que lo sabías todo.
- Lo que puedo saber.
Ya bajé durante algún tiempo,
No quería terminar como Andy.
- ¿Pero vas allí de cualquier forma no?
¿Por qué te haces daño?
¿Por qué temes u odias tanto la felicidad?
- Para empezar,
Carezco de sensaciones bajas como miedo u odio.
Creo en el amor, y variantes cuali/cuantitativas.
Las emociones bajas confunden al hombre,
Son complementos para su supervivencia,
Éllos las hacen sus vivencias,
Se suicidan,
Mueren como personas desde el instante en que se subordinan a deseos, impulsos,
Mayormente ajenos.
- ¿Por eso desprecias a las mujeres?
(cierra los ojos como aguantando un grito volcánico,
En una sola respiración, sin tensión aparente,
Sin apretar las muelas, ni los puños,
Sólo un nudo de aire en el pecho,
Y sus ojos vuelven a abrir)
- No podríais estar más errados.
AMO las mujeres,
Por eso no cometo monogamicidio.
No peco de blasfemias sobre lo que profeso,
Aún cuando profeso sobre blasfemias.
No trato más que de enseñar a defenderse,
Respeto.
Y me duele en el alma su mentira vil,
De carnívoras serpientes esperando a morder,
Disfrazadas de carnero.
¡Son los toros cobardes,
Los verdaderos hechiceros!
Que con doble ironía expresan,
Un temor inexistente ante el lado oscuro de sus víctimas fieles.
¿Cómo se atreven?!!
Convierten en mito su debilidad mostrándola,
Hasta que cada uno olvida sus miedos más recurrentes.
El león se muestra cachorro,
Y debora por viril o por tierno.
La leona muestra frágil, sus fortalezas,
Y esconde una naturaleza más frágil aún.
- Por la pasión con la que hablas he de escucharte,
Pero debo confesarte que nada entiendo de lo que dices.
Ni una palabra.
- ¿Ni una palabra?
¿Ni siquiera aisladas entiendes estas islas febriles?
¿Estas monedas de una sola cara, con dos valores,
De un valor con dos caras?
Es cierto que tengo otro idioma,
Y a veces vivo tan distinto lo que siento,
Que me toman por muerto.
- ¡Oh, triste poeta!
- No estoy triste,
estoy…
y aunque nada más sea,
me aburre.
- Aún no has respondido por la felicidad.
- Creo que no la busco,
Por eso me toca tan insistentemente la puerta,
Tan descarada se posa frente a mis ojos,
Que abruma todo posible deseo,
Y no soy,
Al fin y al cabo,
Yo, cuando la poseo.
3.
eterno enamorado…
¿del Amor?
No lo sé,
No lo creo,
No.
Del enamoramiento.
Como un adicto al sexo que no puede arriesgarse al éxtasis,
No puede, en otras palabras,
permitirse la muerte.
Y tú,
¿Qué, no puedes permitirte?
El Amor.
- Ahora si que me has confundido.
- Sólo sé de amor fraterno.
Y si todos son mis hermanos y todos son mis amigos,
¿A quién debo amar más?
- A tu pareja.
- Pero no puedo salir con mis hermanas,
Ni engañar a mis amigas.
¿Qué hago?
- Te jodes por bueno,
Elijes a una y la jodes,
O te tiras al vacío con los ojos bendados…
- Deseando que no haya red.
- Ahora entiendo.
Tus piruetas en el aire, maniobras mentales,
Son inocentes jugarretas, que proporcionan mil curas,
Antes de abrir la herida.
- Puedes decirme entonces, ¿Cuál es el problema?
- El Idioma.
- Claro está,
No respondemos en esta vida sino a nombres.
Aquellos que transitamos dimensiónes simultáneas sin más,
¿Cómo podemos comunicarnos con los presos voluntarios?
¿Cómo sino hablando en sú idioma,
y en fin, callando o mintiendo?
Porque no hay palabras en su idioma que ilustren mi sentir,
Y mi lengua es tan sencilla que se torna indecifrable.
- Menuda encrucijada.
4.
Resumiendo…
No soy sino quien soy.
Más inútil, e imposible que ignorarlo,
Es tratar de combatirlo.
(y de que hay de compartirlo?)
Buscando,
Siempre buscando nuevas palabras,
Nuevos signos para la misma vieja canción,
La inevitable melodía.
Tratando, siempre tratando de haceros llegar,
De llegarme a ustedes.
Al revés es muy complicado, muy hondo y muy oscuro,
Y no son tantos los exploradores,
Que se aventuren después de cada fallo,
A jugar a la búsqueda de un tesoro,
Cada vez más puro,
Más abstracto,
más concreto.
5.
¿Cómo explicarles,
que ganan en el color del trigo?
El tiempo que paso tratando de ayudar,
Hacen oído sordo,
Y se lanzan con la red en las manos,
Para culparme luego.
Para decir que no les advertí.
¿Por qué retraso el dolor?
Porque se mienten,
Descaradamente se aferran, cuando más deberían soltarse,
Y en esa full-nelson me encuentro:
¿Es el dolor que les deja mi partida,
mayor que el de la mentira,
que deja a su disposición las armas para regodearse en su propio dolor?
¿O es acaso por la ausencia,
contrastada con el vacío anterior a mi pasada?
La falta de mi presencia, sin motivos aparentes,
sin platos rotos, ni escena de celos,
sin engaños y sin pausas, a toda prisa.
- Y como si fuera poco las ayudas.
- ¿Pero si no se permiten reconocerlo?
¿Si necesitan tanto, razones para su sentir,
Que ignoran lo que les dejo,
Para quedarse sólo con el dolor,
Una hipócrita mueca, perversa sonrisa,
La imagen de mi espalda y la historia de un amor…
que no fue?
- Entonces no merecían tu compañía.
- Merecían…¿Para bien o para mal?
- ¿Alguna diferencia?
- No.
Aún así dudo del alcance nocivo de mis actos,
Si ser lo mejor que puedo en cada nueva entrega no deja una expectativa letal ante nuevos encunetros.
- Complicado.
- No.
Complicado es pensar si se puede vivir sin dañar.
- (silencio)
- Lúgubre sería la historia,
Si la moral no tuviese sentido,
Si al hacer el bien hago daño,
Si al ayudar sólo interfiero en los deseos del otro,
por una razón ajena a su mundo,
Y por tanto,
Sin razón.
- Ya hemos hablado de eso,
Vida o Libertad,
Cada quién con su cada cual.
- ¿Pero hay elección?
Conforme conozco más gente,
La Razón me dice que todos pueden acceder a tal conocimiento. Pero…
La evidencia no,
La evidencia me muestra elecciónes inconcientes,
Decisiónes que escapan a sus mentes,
Porque a fin de cuentas no saben lo que quieren,
O por qué.
¿Me dá eso derecho a escoger por ellos?
- En esa línea de pensamiento,
¿Importa el derecho? ¿existe siquiera algún derecho?
- No puede no importar lo que hacemos…
Pero ni siquiera es fé lo que habla.
- Entonces...?
- Sabes qué me define,
Aunque quisiera engañarme creyendo,
Que es una elección pensar,
Que puedo simplemente vivir, pero me niego,
por virtud, moral o voluntad,
El libre albedrío es una gran farsa,
Una broma cruel.
No puedo sino sentirme satisfecho,
cuando sucumbo a los motivos que no comprendo,
o cuando comprendo los motivos porque sucumbo.
No puedo escapar de mi tiempo y mis circunstancias,
Aunque he logrado sentir la consonancia con el budismo,
Y escapar del círculo vicioso, por propia voluntad,
Antes de conocer tal religión,
Dudo que sea ajeno al cristianismo,
(o mejor dicho al Cristo,
a las palabras del Jesús “antes del mito”,
por así decirlo)
Siento tan dentro la necesidad de huír,
He podido en mi mente trascender tiempo y espacio,
pero poco a poco me vuelvo casi estoico,
y no es discutible la posibilidad de una verdadera relación,
de una pareja estable, enamorada,
no encariñada,
no quiero lástima por su, mi o nuestra pateticidad,
no quiero el “amor” falazmente piadoso, que se tiene a las mascotas,
no quiero que sean mis mascotas,
pero la única fórmula en la cual todos salen ganando,
no me incluye.
Me excluye incluso, de este plano de existencia.
Cada vez se me muestra más claro,
Se me hace más inminente,
Soy el amigo del mundo.
Rechazando lo mundano,
Aparento no ser egoísta, y atraigo por ese espacio hueco,
por esa posibilidad de expansión, que doy al ego de quienes me rodean,
Tan sólo no compito por las mismas cosas.
Busco mi satisfacción, no la idealista felicidad, no el mundano placer,
En mí.
Y por eso soy en realidad,
Más ególatra que cualquier otro.
- Estas loco.
- Sí.
Soy esquizofrénico, paranóico, y bipolar.
Pero actúo tan bien…
- Eres sólo uno más.
- ¿Como no serlo?
Todos tenemos un otro.
Pero soy uno más de estos, no de aquellos.
- ¿No puedes ser de ellos porque no quieres,
o no quieres ser de ellos porque no puedes?
- En todo caso no puedo querer.
Sino la respuesta es simple,
se quieren tantas cosas que no se pueden.
- No tantas cosas como se pueden pero no se quieren.
- Volvemos al libre albedrío…¿porqué nos gastamos en discutir?
Si fuera otro, quizá, podría…sólo indican su obvia nulidad,
Se es, lo que se es.
(03.49)
De Marco.
18/4/09
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