No era la primera vez que se peleaba en mi lugar. Saqué la recortada, me tomé mi tiempo para salir del mostrador, pararme atrás del Gallito y quedar mirando al rostro de su asustado contrincante, cubierto con la salsa de lo que minutos antes, lo miraba corajudamente a los ojos.
Perdón, cierto que esa es otra historia que escribí, la que viene a continuación es menos sanguinaria, y lejos menos atrapante, pero es una historia al fin, y parece buena para este trabajo.
“…No voy a contar la historia de la forma en que sucedió, voy a contarla del modo en que la recuerdo”. (Great Expectations, 1998)
“Conduce la autopista, hacia el Oeste”, la voz sonaba en mi cabeza, y la música… ¡OH esa música!, de pagana iglesia y místico trance. La reveladora visión del mundo de aquel sacerdote, que en metáforas futuristas, describía el mundo que lo rodeaba y anunciaba su destino.
Me distraen, aparto la vista de la película y respondo a la pregunta. Indagan sobre mis perspectivas políticas, (años de palabras vacías habían sido detenidos y reformulados en una charla, mate por medio, con mi portal).
Dejo atrás mi ermitañez, acepto un tereré y me uno a la conversación. Jugamos al veo veo dentro de nuestra nave; a adivinar el color del próximo auto en cruzar; a inventar frases con las siglas, de las patentes de los vehículos en proa (formando chistes como Joaqui Huele Feo), y todo aquello que pudiera alivianar el viaje al despabilado muchachito del asiento trasero.
De ser un cuento borgeano, probablemente el niño crecería hasta eventualmente convertirse en mí. Pero lamentablemente para el lector, si bien el sujeto en cuestión, se asemeja considerablemente (en aspecto, intereses y comportamiento) al niño que fui, sólo se trataba de mi primo Joaquín.
Paramos a comer. Hablamos algo de mi vida durante el primer año en Buenos Aires, ordené un milanesa, mientras sonaba de fondo un partido de fútbol y la situación de los cortes de ruta, felicitamos al cocinero y seguimos camino.
Reclutamos la tripulación faltante y abandonamos General Roca. A medida que avanzábamos, quedaba a nuestras espaldas mi antiguo escenario. Mi Río Negro que supo ser océano, mi selva en el patio de casa, mis bardas antaño montañas, y la gente, que fue público y actor.
Antes de llegar a Bariloche, nos detuvimos en Piedra del Águila. Mis viejos saludaron a un conocido de Roca que no veían hace un largo tiempo, yo escuchaba Ismael Serrano en el auto y los dos grupos restantes cargaban combustible, repartían yogures contrastando con puchos entre los grandes y dulces para los más chicos.
En el trayecto recuerdo a Joaquín dormido, justo cuando nuestros ojos tomaban la fotografía del Lanin rodeado de un cielo despejado y erigiéndose entre las montañas más cercanas. Recuerdo “pájaros en la cabeza”, mi viejo apurado enojado con los camiones, mamá dormida con joaqui y mis aisladas casas de ensueño apareciendo por doquier.
Llegamos a Bariloche, Nati buscó pasaje de vuelta en la Terminal, y seguimos por las floreada y pintoresca avenida hasta alejarnos del centro.
El paisaje comenzó a verse más bello. Paralelamente a la ciudad parecía comenzar una villa, unida por un camino que dividía las montañas a nuestra izquierda y el Nahuel Huapi a la derecha. Otro aire trajo aquél suspiro, una sonrisa y un sentimiento de bienvenida que emanaba del ambiente.
Doblamos hacia las casitas, preguntamos a cierta gente por las cabañas (mejor dicho por su dueña), y comenzamos a bajar el lastre.
Las horas que permanecía en la cabaña pasaban entre sueños, timba e inventos didácticos con los chicos (mentira, correteaba y reía como uno más de ellos). Si bien lo del sueño me tenía encantado (sepa que padezco y gozo de insomnio), algo faltaba durante las excursiones, algo que entendí cuando mi viejo guardó enojado sus cañas de pescar bajo los regaños de mi madre diciendo que era un viaje familiar, no una excursión de pesca.
Soledad, sé que la necesito, pero estaba tan entretenido con actividades diurnas junto a una parte de la familia con la que menos he compartido, y tan contento con mí dormir, que no lo había notado. Llevaba días sin quedarme a solas, sin tomar nada del lugar.
Fui comprendiendo mi estado de inercia en las excursiones. Los deseos del resto por “aprovechar al máximo” la estadía, hacían que recorriéramos diversos paisajes cargados de belleza, sin detenernos lo suficiente en ninguno como para retener una imagen en concreto. Si hubiera tenido que pintar un cuadro sobre el viaje, hubiera sido un manchón verde, un pedazo de cielo y algo que emulara tierra, o bien, parte del camino.
Entendí a mi viejo, no quería pescar, quería detenerse a pescar. Tocar el lago, mirar el cielo respirando el aire que cada sitio tenía en particular, recorrer con la vista el área hasta adueñarse de ella, y verse a la vez dentro.
Así es, que después de un par de escenografías borrosas, decidí faltar a uno de los recorridos, y caminar hasta una playita que había fichado antes de dirigirnos a las cabañas.
El único individuo con una guitarra a cuestas y un cuaderno, que pisaba la arena. Me senté y comencé, un poco por vergüenza y otro poco por respeto, a cantar en voz baja y tocar suave.
Respiré cada objeto del lugar y hasta toqué las montañas que divisaba cruzando el lago. Lo dibujé, exactamente desde el punto donde me encontraba con la idea de volver con los años y encontrarlo utilizando el dibujo a modo de mapa.
En frente había una casa. La compré, la recorrí, agregué al patio delantero una pista de equitación. Dejé la hoguera del hall y el interior en piedra y madera. Reservé la habitación más grande para equiparla con pool, tejo de mesa, flippers y dispensers de bebida. Organicé una fiesta con amigos, e invité mujeres que aún no conocía. Me vi desde otro cuerpo, sentado como estaba, como una sombra que se escurría entre las ventanas, (recordando esa película en la que Mel Gibson hace de un profesor con la cara quemada, sobre el que la comunidad había inventado decenas de pecaminosas vidas pasadas).
Salvé en algún momento a una hermosa señorita, guiándola de regreso a la playa, a través del bosque y las piedras.
Volví, había terminado el dibujo, y comprendido la sensación de bienvenida de aquél suspiro. Estaba en casa.
En este estado de comunión con la naturaleza, comencé a escribir una canción, que cambió de flamenco a power metal de un momento a otro y sin previo aviso. Hablé de mí, no incluyéndome en una historia, no haciendo referencia al lugar ni al momento, sino en una mezcla de confesión y carta de presentación, donde exponía ciertos planteos y conclusiones que ya venían circulando en mi cabeza.
Seguí tocando, no junté deseos suficientes de integrarme a algún grupo, y caminé a la confitería que venía mirando con cariño. Me senté, dejé las cosas a un lado, e indebidamente atendiendo una conversación ajena en francés, pedí una verde de litro y palitos o maní.
Con una paz tal, que deformaba las horas, noté que al tiempo se sentaron dos inglesas en la mesa de al lado. Recuerdo que decidían donde salir esa noche, y un águila, ¿en su hombro? ¿Volando cerca? ¿De juguete? ¿Disecada y tendida sobre la mesa?, no lo sé, las imágenes comienzan a perderse.
Unas nubes taparon el sol y acordaron con el aire refrescar el momento lo suficiente como para hacerme levantar, y volver a las cabañas.
Creo que habían sido dos cervezas, creo que pensé en volver después de cenar, creo que llegué, convencí a mi tío de cantar con la guitarra, y al resto de comprar algo de tomar y sentarse a jugar al póker.
Una vez emprendida la retirada, transitando el camino hasta El Auditorio (formación natural como de semi-cráter), escribí o mejor dicho plasmé la idea que había empezado a la ida, maravillado aún como la primera vez con la vida que me rodeaba.
“Su vientre se esparce por ondeadas praderas
Sus pechos de nevada primavera, se abren en flor
El vaivén de sus caderas por diversas rutas lleva
Sus caricias de agua, y cambiante voz
Sus nalgas enmudecen tendidas al sol
Los árboles aplauden cuando entona su canción
Natura tiene un ritmo, y para darle sabor
El verbo se hizo carne y una musa nació
Gaia en busca de vida, se dirige hacia la luz
Yo no vivo sin su bebida, yo mismo clavo mi cruz
Sus ojos de cielo inalcanzable
Sus negras pupilas de brillante eternidad
Sus rojos incandescentes
Sus turquesas, sus rosas, su paz
Su vestido de mar, con doblés de espuma
Su boca de sal y curvas de duna
La perfección de sus defectos
El pulso de sus sangres
La verdad de lo inmenso
El vuelo de sus aves
La belleza
En las sombras se dibuja una silueta
A la luz de una vela, algún puño traza una letra
La frialdad del azul y el plateado
Dejan suaves pieles inmersas
En la tímida intimidad
Se corre un telón, y suena un piano
La imagen se congela
Su sol no parpadea
El arte comienza”
Leyéndola hoy, suena a pobre poesía estirada, mediante metáforas incoherentes o surrealistas. La verdad, es exactamente lo contrario, logré pintar un cuadro con letras. Como dijo un artista plástico moderno, acaso varios, lo importante no es el tema, el tema acota la libertad del cuadro (como en este caso), lo que debe recordar el artista es la impresión, aquello que hirió su sensibilidad.
Hoy, y cada vez que leo esta poesía, veo una por una las morfologías que análogamente se repetían en la naturaleza, que se repiten, y seguirán imitándose en ciclos, en espacios y texturas diferentes, Ella.
La mujer que en todas veo, es una musa acosadora, ilimitadas piezas he escrito, y para mí, si bien cada una evoca una imagen determinada, es al fin y al cabo, un solo gran poema.
Es así, que mis palabras suelen agradar a conocidos y extraños, logro transmitir los ojos con los que vi (de niño asustado, de amante apuñalado y traidor, de paz, de intriga e impotencia, de expectativa o decadencia), pero jamás lo que vi. Cuando, mediante explicaciones puedo llegar a pintarles un qué, aniquilo las libertades de la obra, es para mí un vacío (que al ser de todos no pertenezca a nadie), y aunque aún es mío el cómo, el porqué de las palabras y oraciones elegidas, el cuadro se desdibuja en los ojos de cada nuevo intérprete.
23/2/10
Reflexión Artística III - Posmodernidad.
Ésta es la transcripción literal (aún las partes que prefería no poner), de lo que tenía escrito en papel.
“Defendiendo lo “Posmo”:
“Algún día posaremos nuestro pie sobre un insecto y el sol será eclipsado. Dios existe”.
Alfred, creo que la gente debería dejar de temer a los “tiempos de hoy”. Pareciera que los jóvenes nacen frustrados por el peso de:
- “En mi época…”
- Ok ya entendí viejo, pero lamento informarte que estamos en mí época.
- (Sonido de disco rayado).
Espero no te incomode una crítica a la primer clase, pero dudo que estemos en la posmodernidad, o de ser así, ¿Cómo puede saber un pez nacido en estanque, que lo suyo no es océano si nunca oyó hablar de eso? ¿Cómo podemos darnos el lujo de mirarnos desde afuera y decir donde estamos hoy, si sólo leímos el ayer (y lo recordamos vagamente)?
El pensamiento occidental, que aún cree en los absolutos es insostenible, irracional y estúpido. “Todo es Relativo”…¿Cómo? Si es Todo, es totalizador y totalizante, en el Todo está lo relativo, pero, ¿Cómo puede Todo ser Relativo? Es una incongruencia.
El miedo nos lleva a criticar la posmodernidad, el arrojarnos al vacío, pero… ¿No hay luz al final del túnel?. Sí. La mayor parte de la gente adora ver la miseria pero tan sólo estamos cerrando un ciclo de esición.
Simple. Hablando de música por ejemplo. Los 90’s llegaron con Nirvana y los Back Street Boys. El 2000 nos trajo Emmos y Floggers… ¿Qué nos preocupa? No entender. Todo debe ajustarse al plan, pero las revoluciónes (cualquiera sea su forma) son parte del plan, aunque lo destruyan. Es decir, al sistema establecido que vemos como plan.
Nací en 1989, cae el muro de Berlín, Internet es un hecho, democracia globalizada y sin embargo… la gente está más sola y desprovista de poder que nunca. Es hora de que entendamos el concepto de “opuestos complementarios”. No significa contraste, no es la mera antítesis, basta de centrarnos en las diferencias, son las similitudes las que hallan la Identidad (idéntico a).
Están naciendo librepensadores por doquier, al mismo tiempo que enagenados (por drogas, ropas y flashes o pesimismo) proliferan.
La sociedad se vuelve divergente, no estamos en el “fin de la ideología”, precenciamos el nacimiento de las “nuevas”. La relatividad no es posmoderna, es de cualquier etapa racional, ¿Cómo desarrollar el pensamiento crítico sino dasafiamos el régiman actual?
El “Todo es Relativo” es una verdad, pero incluso la relatividad es cuestionable. Si “todo está bien”, las posturas opuestas tendrían razón ambas, por lo que simultáneamente, “nada está bien” o, (lo que es igual) “todo está mal”, ya que siempre las virtudes de uno son las faltas de otro. Si concebimos todo/nada como una unidad, entonces todo cobra sentido.
Racional/espiritual, Dios puede explicarse, pues no hay nada que haya sido procesado por el hombre fuera del lenguaje, y por tanto, de una formula lógica simple.
El fenómento “cajita china” (como en Last Action Hero) es un avance gigantesco hacia “La Verdad”, “Lo Divino”, “El Todo”, •El Amor”, “La Felicidad”, y todas esas cuestiónes que las estructuradas mentes modernas nos obligaron a escribir con comillas.
- Perdón por escribir tanto, soy un filósofo precoz y frustrado, asique aprovecho estos espacios de reflexión para “ayudar” al otro cuanto pueda antes de irme –
Como buen geminiano voy a centrarme aún más en los opuestos complementarios, comenzando con un ejemplo de simulacro. Realidad/ficción y moderno/posmoderno, se funden (a mi entender) con exquisita sutileza en “The Matrix”. Pocos observan una escena en la que Neo (el nuevo relato del mesías, que es siempre el mismo) usa sus poderes fuera de La Matriz, en un mundo destruído, supuestamente real. Este desliz, es la extensión de la nulidad de la física (corporiedad, gravedad, resistencia, etc) y su existencia meramente mental. El hombre es infinito.
Esta gran, gran depresión de los 90’s a la que llamamos posmodernidad, es simplemente la continuación d algo propuesto en los 60’s, degenerado por la fragilidad mental que provocan las grandes preguntas (¿Ser o No-Ser?) en la gente que nació para vivir, transcurrir sin más.
Aldous Huxley (excelente filósofo del cual sólo quedaron el LCD y los títulos de sus libros), escribió en Las Puertas de la Percepción, tantas verdades como le son posibles expresar a un individuo en épocas sin fé. Entre las primeras páginas se puede leer algo como: “El mundo es una eterna transitoriedad, un continuo devenir, un apocalipsis constante”.
Eterno/efímero, vida/muerte, transitorio/constante. Una sucesión de opuestos complementarios. Huxley comprende (en mi pinión) lo único que le faltó al Ser-Esencialismo de Pltón, que separó la escencia de la forma (útil para el análisis, ficticio para la cotidaneidad). El autor enagenado por el consumo de Peyotl (base botánica del mezcal), logra “ver la esencia de las cosas”, une la ilusoria fragmentacón de los significantes/significados, y se define a sí mismo, en un estado voyeurista, como No-Yo liberado.
Este término dio forma a mis cabilaciónes y cerró un pensamiento suceptible a “entender todo”. El No-Yo liberado de las condiciones mundanas espacio-temporales, entinende el simplemente Ser. Siempre se es, aunque sea, un No-Ser. (Te gustó Hamlet? Jaj Si hubiera leído el Tao se hubiera ahorrado un duelo a muerte :p).
Cuando alguien actúa fuera de sus costumbres por frenesí, alcohol, o cualquier factor que anule (en parte al menos) la vergüenza, dice: “No era Yo mismo”. Entonces pregunto Alfred: “¿Como no soy Yo mismo?” (I heart Huckabees).
El YO, es una construcción social (nombre, edad, estado civil, ocupación, etc) e imaginaria (ya que nuestro contacto con el mundo exterior es perceptual), así como el espejo de Lacán.
Al borrar los atributos, nos encontramos con el No-Yo, la conciencia que nos permite existir mas allá de la materia. (Ver “What dreams may come”).
Como escribí en un final, la simple noción de contrastar realidad con existencia, da fin a discuciónes milenarias, acentuadas durante la modernidad. Lo Real es una convención por contraste con lo Irreal. Sin embargo, ambos conceptos existen, desde el momento en que se tiene conciencia de los mismos. A saber: Un personaje escritor, puede dotarse de las mismas facultades que el autor “real” que lo propone.
Aquí es dondecomienza la filosofía más compleja y la posmodernidad. Es tristemente gracioso, para quien se hace estos planteos, observar el robot de “El Dormilón” (Woody Allen), cuando define su “personalidad”, a mi entender, una fina parodia de la noción del Ser como Yo Freudiano, que tiene el común de las personas.
Alguien moderno vería la clara differance, entre la persona y el personaje, ya que el 2º sólo crea lo que el primero le permite. Su contraparte posmoderna, haría alusión a Dios, poniendo a su interlocutor en lugar del personaje y preguntando con ironía ante la perplejidad de su otro, ¿Es todo lo que se te permite contestar?.
Para no seguir divagando eternamente, comenzaré a cerrar algunas ideas que quizá hallan quedado sueltas.
La frase colgadacon la que comienza este texto, es un paralelo de la “cajita china” donde Dios, Hombre e Insecto, intercambian papeles en un juego posmoderno… ¿O Borgeano? ¿Kafka?
Hay una tendencia soberbia sobre la información de la obra, que aún no abandonamos. ¿Porqué no expresar los pensamientos complejos en expresiones simples? No por ahorrar trabajo al decodificador (receptor es un término muy pasivo), sino para salir de este neo-barroquismo en el dibujo por ejemplo, y la vaguedad o hiperpluralidad significante de las incoherencias posmodernas en la expresion artística. La dialéctica es la nueva Vedette.
Solía definirme como un hombre moderno, por mi similitud en filosofía con Picasso (en cuanto a la definición de Arte, el concepto de Impresión, y el rol del Artista), y por mi afinidad con el concepto de Belleza griego. Pero no existe hombre ajeno a su tiempo (o todos lo somos) y nací en el ’89.”
Como verás hay muchas contradicciónes intencionales, ironías, interjecciónes autoreferenciales, intertextualidad inacabable y sobre todo…NARCISISMO!!!! Jajajj
“- Díme Eco, ¿Quién es ese bello chico en el lago?
….
Glup. glup… glup”.
“Defendiendo lo “Posmo”:
“Algún día posaremos nuestro pie sobre un insecto y el sol será eclipsado. Dios existe”.
Alfred, creo que la gente debería dejar de temer a los “tiempos de hoy”. Pareciera que los jóvenes nacen frustrados por el peso de:
- “En mi época…”
- Ok ya entendí viejo, pero lamento informarte que estamos en mí época.
- (Sonido de disco rayado).
Espero no te incomode una crítica a la primer clase, pero dudo que estemos en la posmodernidad, o de ser así, ¿Cómo puede saber un pez nacido en estanque, que lo suyo no es océano si nunca oyó hablar de eso? ¿Cómo podemos darnos el lujo de mirarnos desde afuera y decir donde estamos hoy, si sólo leímos el ayer (y lo recordamos vagamente)?
El pensamiento occidental, que aún cree en los absolutos es insostenible, irracional y estúpido. “Todo es Relativo”…¿Cómo? Si es Todo, es totalizador y totalizante, en el Todo está lo relativo, pero, ¿Cómo puede Todo ser Relativo? Es una incongruencia.
El miedo nos lleva a criticar la posmodernidad, el arrojarnos al vacío, pero… ¿No hay luz al final del túnel?. Sí. La mayor parte de la gente adora ver la miseria pero tan sólo estamos cerrando un ciclo de esición.
Simple. Hablando de música por ejemplo. Los 90’s llegaron con Nirvana y los Back Street Boys. El 2000 nos trajo Emmos y Floggers… ¿Qué nos preocupa? No entender. Todo debe ajustarse al plan, pero las revoluciónes (cualquiera sea su forma) son parte del plan, aunque lo destruyan. Es decir, al sistema establecido que vemos como plan.
Nací en 1989, cae el muro de Berlín, Internet es un hecho, democracia globalizada y sin embargo… la gente está más sola y desprovista de poder que nunca. Es hora de que entendamos el concepto de “opuestos complementarios”. No significa contraste, no es la mera antítesis, basta de centrarnos en las diferencias, son las similitudes las que hallan la Identidad (idéntico a).
Están naciendo librepensadores por doquier, al mismo tiempo que enagenados (por drogas, ropas y flashes o pesimismo) proliferan.
La sociedad se vuelve divergente, no estamos en el “fin de la ideología”, precenciamos el nacimiento de las “nuevas”. La relatividad no es posmoderna, es de cualquier etapa racional, ¿Cómo desarrollar el pensamiento crítico sino dasafiamos el régiman actual?
El “Todo es Relativo” es una verdad, pero incluso la relatividad es cuestionable. Si “todo está bien”, las posturas opuestas tendrían razón ambas, por lo que simultáneamente, “nada está bien” o, (lo que es igual) “todo está mal”, ya que siempre las virtudes de uno son las faltas de otro. Si concebimos todo/nada como una unidad, entonces todo cobra sentido.
Racional/espiritual, Dios puede explicarse, pues no hay nada que haya sido procesado por el hombre fuera del lenguaje, y por tanto, de una formula lógica simple.
El fenómento “cajita china” (como en Last Action Hero) es un avance gigantesco hacia “La Verdad”, “Lo Divino”, “El Todo”, •El Amor”, “La Felicidad”, y todas esas cuestiónes que las estructuradas mentes modernas nos obligaron a escribir con comillas.
- Perdón por escribir tanto, soy un filósofo precoz y frustrado, asique aprovecho estos espacios de reflexión para “ayudar” al otro cuanto pueda antes de irme –
Como buen geminiano voy a centrarme aún más en los opuestos complementarios, comenzando con un ejemplo de simulacro. Realidad/ficción y moderno/posmoderno, se funden (a mi entender) con exquisita sutileza en “The Matrix”. Pocos observan una escena en la que Neo (el nuevo relato del mesías, que es siempre el mismo) usa sus poderes fuera de La Matriz, en un mundo destruído, supuestamente real. Este desliz, es la extensión de la nulidad de la física (corporiedad, gravedad, resistencia, etc) y su existencia meramente mental. El hombre es infinito.
Esta gran, gran depresión de los 90’s a la que llamamos posmodernidad, es simplemente la continuación d algo propuesto en los 60’s, degenerado por la fragilidad mental que provocan las grandes preguntas (¿Ser o No-Ser?) en la gente que nació para vivir, transcurrir sin más.
Aldous Huxley (excelente filósofo del cual sólo quedaron el LCD y los títulos de sus libros), escribió en Las Puertas de la Percepción, tantas verdades como le son posibles expresar a un individuo en épocas sin fé. Entre las primeras páginas se puede leer algo como: “El mundo es una eterna transitoriedad, un continuo devenir, un apocalipsis constante”.
Eterno/efímero, vida/muerte, transitorio/constante. Una sucesión de opuestos complementarios. Huxley comprende (en mi pinión) lo único que le faltó al Ser-Esencialismo de Pltón, que separó la escencia de la forma (útil para el análisis, ficticio para la cotidaneidad). El autor enagenado por el consumo de Peyotl (base botánica del mezcal), logra “ver la esencia de las cosas”, une la ilusoria fragmentacón de los significantes/significados, y se define a sí mismo, en un estado voyeurista, como No-Yo liberado.
Este término dio forma a mis cabilaciónes y cerró un pensamiento suceptible a “entender todo”. El No-Yo liberado de las condiciones mundanas espacio-temporales, entinende el simplemente Ser. Siempre se es, aunque sea, un No-Ser. (Te gustó Hamlet? Jaj Si hubiera leído el Tao se hubiera ahorrado un duelo a muerte :p).
Cuando alguien actúa fuera de sus costumbres por frenesí, alcohol, o cualquier factor que anule (en parte al menos) la vergüenza, dice: “No era Yo mismo”. Entonces pregunto Alfred: “¿Como no soy Yo mismo?” (I heart Huckabees).
El YO, es una construcción social (nombre, edad, estado civil, ocupación, etc) e imaginaria (ya que nuestro contacto con el mundo exterior es perceptual), así como el espejo de Lacán.
Al borrar los atributos, nos encontramos con el No-Yo, la conciencia que nos permite existir mas allá de la materia. (Ver “What dreams may come”).
Como escribí en un final, la simple noción de contrastar realidad con existencia, da fin a discuciónes milenarias, acentuadas durante la modernidad. Lo Real es una convención por contraste con lo Irreal. Sin embargo, ambos conceptos existen, desde el momento en que se tiene conciencia de los mismos. A saber: Un personaje escritor, puede dotarse de las mismas facultades que el autor “real” que lo propone.
Aquí es dondecomienza la filosofía más compleja y la posmodernidad. Es tristemente gracioso, para quien se hace estos planteos, observar el robot de “El Dormilón” (Woody Allen), cuando define su “personalidad”, a mi entender, una fina parodia de la noción del Ser como Yo Freudiano, que tiene el común de las personas.
Alguien moderno vería la clara differance, entre la persona y el personaje, ya que el 2º sólo crea lo que el primero le permite. Su contraparte posmoderna, haría alusión a Dios, poniendo a su interlocutor en lugar del personaje y preguntando con ironía ante la perplejidad de su otro, ¿Es todo lo que se te permite contestar?.
Para no seguir divagando eternamente, comenzaré a cerrar algunas ideas que quizá hallan quedado sueltas.
La frase colgadacon la que comienza este texto, es un paralelo de la “cajita china” donde Dios, Hombre e Insecto, intercambian papeles en un juego posmoderno… ¿O Borgeano? ¿Kafka?
Hay una tendencia soberbia sobre la información de la obra, que aún no abandonamos. ¿Porqué no expresar los pensamientos complejos en expresiones simples? No por ahorrar trabajo al decodificador (receptor es un término muy pasivo), sino para salir de este neo-barroquismo en el dibujo por ejemplo, y la vaguedad o hiperpluralidad significante de las incoherencias posmodernas en la expresion artística. La dialéctica es la nueva Vedette.
Solía definirme como un hombre moderno, por mi similitud en filosofía con Picasso (en cuanto a la definición de Arte, el concepto de Impresión, y el rol del Artista), y por mi afinidad con el concepto de Belleza griego. Pero no existe hombre ajeno a su tiempo (o todos lo somos) y nací en el ’89.”
Como verás hay muchas contradicciónes intencionales, ironías, interjecciónes autoreferenciales, intertextualidad inacabable y sobre todo…NARCISISMO!!!! Jajajj
“- Díme Eco, ¿Quién es ese bello chico en el lago?
….
Glup. glup… glup”.
Reflexión Artística III - Posmodernidad.
Atacando la “Posmodernidad”:
Pos-Estética y Pos-Estructuralismo.
El signo es la huella (Gram) que nos trae (al mismo tiempo que remarca su ausencia) la imagen o idea, de un concepto u objeto determinado. Este proceso en el que lo presente difiere, evidenciando la ausencia de lo que en principio refiere, es denominado differance.
Sinceramente, no entiendo porque la importancia que le da el texto, cuando la concepción de signo desde su origen plantea esta cuestión. El Signo está en “RE-PRESENTACIÓN” de otra cosa.
Luego en una batalla encarnizada contra lo hegemónico, estanco e “irreal” del estructuralismo, entramos en el mundo de Nietzsche. “No hay estructuras” subyacentes, que den sentido (tanto en significado trascendente como en dirección) al curso de los seres y su historia. Estrategia y azar, poder y casualidad… ¿No suena a estructura del Caos?
Llega caído del cielo Derrida, y propone (acaso un método) “reconstruir las jerarquías impuestas por un dominio que niega – o anula – las diferencias, sin incurrir en la dictadura del sentido contrario”… me cansé.
Tengo otro texto llamado “Defendiendo lo Posmo”, pero a grandez razgos voy a resumir lo que entendido por Posmodernidad. En principio, creo que los textos no refieren realmente a la Posmodernidad, sino a un osado muestrario de expreso desapego hacia la hipócrita modernidad.
Lo que leo como “Posmo”, no es sino un vano intento incoherente de irracionalizar el mundo, a través de la razón. Desde su comienzo intenta marcar diferencias (aquello es aquello y yo soy yo), al mismo tiempo que introduce la fragmentación de la realidad (como si éstas fueran partes inconexas, diferentes).
No es sustentable este pensamiento, ya que se contradice a sí mismo desde el instante en que plantea las diferencias como algo concreto, como una verdad sólida de las que tanto intenta derribar, estableciendo compartimientos estancos entre los opuestos. Trata de romperse con lo moderno, no como un adulto (hipotéticamente inteligente) decidiendo por sí mismo, sino como un adolescente chiquilín se desprende de sus padres (ilusoriamente) por oposición.
Dicen que mientras vivo, retraso mi muerte (como si supieran la hora!!!), cuando la vida no es más que un constante devenir (Aldous Huxley), es decir, desde el momento de nuestra concepción, cada segundo vivido, es un segundo más cerca de la muerte.
Creo que la posmodernidad es lo que se está gestando ahora, y lo que llamamos posmodernidad una mera etapa de crisis antes, o más bien durante, el cambio. Lo provechoso de la “posmodernidad” (ahora pondré con comillas la posmodernidad de los textos), es la abolición de los absolutos, aunque pobremente logrado, establece las bases para erigir nuevas estructuras, más flexibles, más transitorias, más reales. Me parece una pésima interpretación de la historia (toda historia), decir que no hay una constante cíclica, aunque evolutiva quizá, a modo de tirabuzón, en los sucesos, los procesos, las sociedades y los individuos que se han gestado mutuamente.
El fuerte vuelco hacia el orientalismo de los últimos años, muestra (a mi parecer), lo evidentemente infructífero de la “posmodernidad”, que en los 90’s trajo Nirvana y Back Street Boys, y que las sucesivas depresiones, junto al forzado vaciamiento cultural, convirtieron hacia el 2000 en Floggers y Emo’s. (Te recomiendo que veas en youtube, “soy un emo” de capusotto).
Como planteo en “Defendiendo lo Posmo”, el mundo se ha vuelto divergente, y al mismo tiempo que las masas aparentemente estupidecen a ritmos alarmantes, cientos de núcleos intelectuales surgen con más fuerza y más luz que en los últimos siglos. No es nada que escape a la lógica, entre más vacío mental se percibe a nivel social, más racionalidad pura (en el sentido de pureza, no de discurso frío) se busca en la esfera particular.
El No-Ser es el espacio en el que se desenvuelve el Ser, y el Ser es la expresión del No-Ser. Creo que nos vamos acercando al Tao, ya se han extendido el Feng-Shui (aunque principalmente en un ámbito comercial) y el Budismo entre los intelectuales de clase media en Occidente (como Lisa Simpson), y la cada vez más eminente y acelerada caída de los “ismos”, parece una muestra del espacio “libre” sobre el cual crear, sobre el cual Ser, Posmodernos.
Como son las 8:05 voy a cortar acá…así, en forma “Posmo”, con intertextualidad en el discurso, disculpándome por haber llegado tarde a la clase que aún no he ido (rompiendo así, tan sencillamente con el tiempo), con variedad de géneros (desde el ensayo formal al che profe), con la irreverencia distintiva, y recomendándote “Man On The Moon” (la vida de Andy Kauffman), y “I Herat Huckabees”, para disfrutar lo que entiendo por simulacro y deconstrucción (productiva, en este caso), respectivamente.
PD: “Defendiendo lo Posmo” aún está en papel, prometo pasarlo en limpio y entregarlo como refuerzo (mucho más ejemplificado y sustentado conceptualmente) a este análisis sobre la Posmodernidad. (8:12)
Pos-Estética y Pos-Estructuralismo.
El signo es la huella (Gram) que nos trae (al mismo tiempo que remarca su ausencia) la imagen o idea, de un concepto u objeto determinado. Este proceso en el que lo presente difiere, evidenciando la ausencia de lo que en principio refiere, es denominado differance.
Sinceramente, no entiendo porque la importancia que le da el texto, cuando la concepción de signo desde su origen plantea esta cuestión. El Signo está en “RE-PRESENTACIÓN” de otra cosa.
Luego en una batalla encarnizada contra lo hegemónico, estanco e “irreal” del estructuralismo, entramos en el mundo de Nietzsche. “No hay estructuras” subyacentes, que den sentido (tanto en significado trascendente como en dirección) al curso de los seres y su historia. Estrategia y azar, poder y casualidad… ¿No suena a estructura del Caos?
Llega caído del cielo Derrida, y propone (acaso un método) “reconstruir las jerarquías impuestas por un dominio que niega – o anula – las diferencias, sin incurrir en la dictadura del sentido contrario”… me cansé.
Tengo otro texto llamado “Defendiendo lo Posmo”, pero a grandez razgos voy a resumir lo que entendido por Posmodernidad. En principio, creo que los textos no refieren realmente a la Posmodernidad, sino a un osado muestrario de expreso desapego hacia la hipócrita modernidad.
Lo que leo como “Posmo”, no es sino un vano intento incoherente de irracionalizar el mundo, a través de la razón. Desde su comienzo intenta marcar diferencias (aquello es aquello y yo soy yo), al mismo tiempo que introduce la fragmentación de la realidad (como si éstas fueran partes inconexas, diferentes).
No es sustentable este pensamiento, ya que se contradice a sí mismo desde el instante en que plantea las diferencias como algo concreto, como una verdad sólida de las que tanto intenta derribar, estableciendo compartimientos estancos entre los opuestos. Trata de romperse con lo moderno, no como un adulto (hipotéticamente inteligente) decidiendo por sí mismo, sino como un adolescente chiquilín se desprende de sus padres (ilusoriamente) por oposición.
Dicen que mientras vivo, retraso mi muerte (como si supieran la hora!!!), cuando la vida no es más que un constante devenir (Aldous Huxley), es decir, desde el momento de nuestra concepción, cada segundo vivido, es un segundo más cerca de la muerte.
Creo que la posmodernidad es lo que se está gestando ahora, y lo que llamamos posmodernidad una mera etapa de crisis antes, o más bien durante, el cambio. Lo provechoso de la “posmodernidad” (ahora pondré con comillas la posmodernidad de los textos), es la abolición de los absolutos, aunque pobremente logrado, establece las bases para erigir nuevas estructuras, más flexibles, más transitorias, más reales. Me parece una pésima interpretación de la historia (toda historia), decir que no hay una constante cíclica, aunque evolutiva quizá, a modo de tirabuzón, en los sucesos, los procesos, las sociedades y los individuos que se han gestado mutuamente.
El fuerte vuelco hacia el orientalismo de los últimos años, muestra (a mi parecer), lo evidentemente infructífero de la “posmodernidad”, que en los 90’s trajo Nirvana y Back Street Boys, y que las sucesivas depresiones, junto al forzado vaciamiento cultural, convirtieron hacia el 2000 en Floggers y Emo’s. (Te recomiendo que veas en youtube, “soy un emo” de capusotto).
Como planteo en “Defendiendo lo Posmo”, el mundo se ha vuelto divergente, y al mismo tiempo que las masas aparentemente estupidecen a ritmos alarmantes, cientos de núcleos intelectuales surgen con más fuerza y más luz que en los últimos siglos. No es nada que escape a la lógica, entre más vacío mental se percibe a nivel social, más racionalidad pura (en el sentido de pureza, no de discurso frío) se busca en la esfera particular.
El No-Ser es el espacio en el que se desenvuelve el Ser, y el Ser es la expresión del No-Ser. Creo que nos vamos acercando al Tao, ya se han extendido el Feng-Shui (aunque principalmente en un ámbito comercial) y el Budismo entre los intelectuales de clase media en Occidente (como Lisa Simpson), y la cada vez más eminente y acelerada caída de los “ismos”, parece una muestra del espacio “libre” sobre el cual crear, sobre el cual Ser, Posmodernos.
Como son las 8:05 voy a cortar acá…así, en forma “Posmo”, con intertextualidad en el discurso, disculpándome por haber llegado tarde a la clase que aún no he ido (rompiendo así, tan sencillamente con el tiempo), con variedad de géneros (desde el ensayo formal al che profe), con la irreverencia distintiva, y recomendándote “Man On The Moon” (la vida de Andy Kauffman), y “I Herat Huckabees”, para disfrutar lo que entiendo por simulacro y deconstrucción (productiva, en este caso), respectivamente.
PD: “Defendiendo lo Posmo” aún está en papel, prometo pasarlo en limpio y entregarlo como refuerzo (mucho más ejemplificado y sustentado conceptualmente) a este análisis sobre la Posmodernidad. (8:12)
Publi III - La ciudad.
Tertulia:
La ciudad y los milagros.
Una ciudad tan grande, que cansa la vista, se homogeneiza y transforma en contorno. Así, logramos ver lo inmenso: El cielo se convierte en el más variado cuadro, y los recortes que dan respiro al agobiante gris, se convierten en marco de joyas fauvistas, del arte en su esplendor infinito, y nos regala con cada mirada algo nuevo en que detenerse. Dios se nos muestra desnuda, y al bajar la vista se advierte, que la ciudad ha cambiado, que sufre, que sonríe, que es siniestra y desconfiada, que es arrogante y es humilde… La ciudad vive.
Allí, sucede algo aún más maravilloso. Al bajar más la mirada, todo el mundo cabe en la ciudad con la misma soltura que la ciudad cabe en el mundo. Comienza entonces a fusionarse todo en un juego de superposiciónes, un collage viviente… con una trampa sagaz. La tridimensionalidad comienza a ser sólo un punto de vista, luego una mera herramienta, y más tarde un estorbo…finalmente, somos absorbidos por este nuevo milagro, y pasamos a formar parte del bizarro cuadro mutante, estamos a la misma altura que el todo y a la misma bajeza que la nada… Nos abstraemos a un punto tal, que somos la ciudad, y la ciudad es nosotros, sólo que nosotros se reduce a una figurita y el nuevo No-Yo, tiene una carga que nos trasciende, comprendemos la libertad, plena, comprendemos la vida, el amor, las deidades… pero mientras el Yo figurita interactúa con el mundo, experimenta estas verdades, el No-Yo liberado contempla, y ya nunca puede volver a encasillarse, nunca más dentro de un Yo… La ciudad del milagro, es también, la ciudad de las sombras.
Lo escribo tal cual está garabateado en una hoja, le haría cuantiosas modificaciónes, pero el mensaje no cambiaría. La Ciudad y Las Sombras,
es algo que quería escribir como continuación, quizá en otro momento.
Esto fue antes de lo del círculo, (El Camino) donde incluí también al No-Yo.
En ninguno de los relatos, ahondo en el tema… para eso puede leerse: Aldous Huxley, “The Doors Of Perception” (quizá porque lo presenta directamente y lo explica), algo Zen, Borges, Cortázar, letras de Rock (70’s Internacional – 80’s Nacional) o lo que prefieran.
Hasta siempre.
La ciudad y los milagros.
Una ciudad tan grande, que cansa la vista, se homogeneiza y transforma en contorno. Así, logramos ver lo inmenso: El cielo se convierte en el más variado cuadro, y los recortes que dan respiro al agobiante gris, se convierten en marco de joyas fauvistas, del arte en su esplendor infinito, y nos regala con cada mirada algo nuevo en que detenerse. Dios se nos muestra desnuda, y al bajar la vista se advierte, que la ciudad ha cambiado, que sufre, que sonríe, que es siniestra y desconfiada, que es arrogante y es humilde… La ciudad vive.
Allí, sucede algo aún más maravilloso. Al bajar más la mirada, todo el mundo cabe en la ciudad con la misma soltura que la ciudad cabe en el mundo. Comienza entonces a fusionarse todo en un juego de superposiciónes, un collage viviente… con una trampa sagaz. La tridimensionalidad comienza a ser sólo un punto de vista, luego una mera herramienta, y más tarde un estorbo…finalmente, somos absorbidos por este nuevo milagro, y pasamos a formar parte del bizarro cuadro mutante, estamos a la misma altura que el todo y a la misma bajeza que la nada… Nos abstraemos a un punto tal, que somos la ciudad, y la ciudad es nosotros, sólo que nosotros se reduce a una figurita y el nuevo No-Yo, tiene una carga que nos trasciende, comprendemos la libertad, plena, comprendemos la vida, el amor, las deidades… pero mientras el Yo figurita interactúa con el mundo, experimenta estas verdades, el No-Yo liberado contempla, y ya nunca puede volver a encasillarse, nunca más dentro de un Yo… La ciudad del milagro, es también, la ciudad de las sombras.
Lo escribo tal cual está garabateado en una hoja, le haría cuantiosas modificaciónes, pero el mensaje no cambiaría. La Ciudad y Las Sombras,
es algo que quería escribir como continuación, quizá en otro momento.
Esto fue antes de lo del círculo, (El Camino) donde incluí también al No-Yo.
En ninguno de los relatos, ahondo en el tema… para eso puede leerse: Aldous Huxley, “The Doors Of Perception” (quizá porque lo presenta directamente y lo explica), algo Zen, Borges, Cortázar, letras de Rock (70’s Internacional – 80’s Nacional) o lo que prefieran.
Hasta siempre.
Publi III - Final - La Soberbia del Punto.
Saludos, precarios homínidos...vengo a hablarles acerca de una cuestión que me molesta de sobremanera...la sobrerbia del punto.
Quieran o no, sus vidas estan regidas por este omnipresente sujeto...punto de partida, de encuentro, punto final. Él tiene siempre la última palbra, y origina cada letra. A él se reduce cualquier ser visto desde lejos, o contemplado en detalle. Infinitos ejércitos de este entrometido signo componen la finita realidad. Puntos veloces en líneas, que entramadas forman planos y superpuestos los últimos, transmutan en volúmenes…entes corpóreos.
Sus bellas mujeres, imponentes edificios y pomposos autos…no son más que puntos. Porque… ¿sólo a la vista existe el punto?...sabemos que está pero no lo percibimos aislado. Puede que los olores, los sabores y sus texturas, los impulsos eléctricos y todo aquello que luego traducimos en experiencia, y almacenamos como recuerdo, puede estar formado por puntos. Espero no seamos sólo recuerdos.
En fin, podemos descomponer partículas, moléculas, átomos, todo aquello que hasta hoy compone nuestra realidad…y sólo veremos puntos, incisiónes mínimas en un plano…nuestra mente a la que tanto tributo rendimos últimamente, no es más que materia, y por tanto….algún área en el infinito árbol genealógico de nuestro escurridizo objetivo.
Queremos escapar, hablamos del alma, de imágenes mentales y todo tipo de cuestiónes o Señores esotéricos, aparentemente inmateriales pero…existen. Y si se mueven pueden ser traducidos en energía, y descomponerse nuevamente en materia.
Sin embargo, nunca alcanzamos estas cosas. La felicidad y los sueños podrían ser entramados de puntos y todos los síntomas que adjudicamos al amor, texturas de los mismos. Y aún así morimos o vivimos por ellos.
Punto por punto podría, aclarales cada misterio que está explicado y resuelto por un conglomerado de puntos con nombre propio que creyó ser persona antes de que su cerebro comenzara a necesitar la respuesta.
Pero hay un talón de Aquiles (o punto débil)… el omnipresente sujeto (del lenguaje, pensado en palabras, antes leídas, expresadas en líneas, sujetas a otros puntos)…NO ES OMNIPOTENTE. No posée voluntad, y existe porque existe en nosotros. Nosotros deseamos y formamos (formas compuestas por puntos) todo lo que nos rodea.
Ésta cuestión responde un antiguo debate filosófico entre racionalistas y empiristas, acerca de la existencia de la realidad, la verdad…etc. Nuestro soberbio amigo lo responde con sencillez de falsa modestia. La Realidad (finita, delimitada necesariamente por puntos), no es más que una convencion dentro de la cual, seres asustadosa y confindidos tratan de establecer un orden. Lo Irreal, por tanto, pasa a ser una cuestión meramente burocrática de exclusión (por no pertenecer al conjunto –de puntos- A = Real), y no una respuesta lógica o filosófica al que no tiene nombre (libre de acotaciónes estúpidas e infundadas, más allá de cualquier punto). Ambos campos son existentes, lo evidente del asunto resultará confuso para los niños que puedan observar este video, pero los más “brillantes” adultos no han sabido discernir Realidad de Existencia. Tienen miedo de ver que han perdido frente a ustedes, portadores de la verdad, toda posibilidad de discusión. TODO EXISTE, sólo porque ha habitado en algún momento del tejido (de punto?) espacio – temporal, en la mente-alma de un Ser.
Así, el punto está allí porque queremos, podríamos verlo y aunque no, seguirá existiendo. Los personajes y lugares por los que divaga admirando o interpretando un “esquizofrénico” (hombre libre que causa a envidia a sus insípidos “hermanos” normales –apenas puntos perteneciantes y habitantes del conjunto A – por ver la creación en todo su esplendor) no por irreales, dejan de existir.
El mundo de puntos que nos rodea, si es que esto sucede, nos llega a través de los sentidos (deformado, cohartado y precario), de los cuales sólo sabemos que existen por pruebas que indefectiblemente han requerido el uso de los mismos y por tanto sin valor “empírico” alguno.
Cerrando la argumentación (pasados los puntos de inflexión, de tensión, de raiting y tantos otros), observamos que lo empírico, no es más que una cualidad adjudicada a aquello que se acomoda fácilmente, dentro del acotado (punto por punto legislado) mundo de lo real. No tiene, a fin de cuentas (línea por línea razonadas, punto por punto inventadas), valor sincero alguno, por encima de lo irreal, de lo intangible… dado que existe sólo porque creemos en ello, igual que en nosotros como individuos o como sociedad, igual que los puntos de los que nunca hablamos, pero se filtran en nuestras conversaciónes a diario, y forman nuestra finita “Realidad”… Dios es el chivo expiatorio de los que no quieren hacerse cargo de su realidad, ni de la que los envuelve, y la ciencia es la fé de los que no se bancan el nombre de Dios.
(Punto final)
Quieran o no, sus vidas estan regidas por este omnipresente sujeto...punto de partida, de encuentro, punto final. Él tiene siempre la última palbra, y origina cada letra. A él se reduce cualquier ser visto desde lejos, o contemplado en detalle. Infinitos ejércitos de este entrometido signo componen la finita realidad. Puntos veloces en líneas, que entramadas forman planos y superpuestos los últimos, transmutan en volúmenes…entes corpóreos.
Sus bellas mujeres, imponentes edificios y pomposos autos…no son más que puntos. Porque… ¿sólo a la vista existe el punto?...sabemos que está pero no lo percibimos aislado. Puede que los olores, los sabores y sus texturas, los impulsos eléctricos y todo aquello que luego traducimos en experiencia, y almacenamos como recuerdo, puede estar formado por puntos. Espero no seamos sólo recuerdos.
En fin, podemos descomponer partículas, moléculas, átomos, todo aquello que hasta hoy compone nuestra realidad…y sólo veremos puntos, incisiónes mínimas en un plano…nuestra mente a la que tanto tributo rendimos últimamente, no es más que materia, y por tanto….algún área en el infinito árbol genealógico de nuestro escurridizo objetivo.
Queremos escapar, hablamos del alma, de imágenes mentales y todo tipo de cuestiónes o Señores esotéricos, aparentemente inmateriales pero…existen. Y si se mueven pueden ser traducidos en energía, y descomponerse nuevamente en materia.
Sin embargo, nunca alcanzamos estas cosas. La felicidad y los sueños podrían ser entramados de puntos y todos los síntomas que adjudicamos al amor, texturas de los mismos. Y aún así morimos o vivimos por ellos.
Punto por punto podría, aclarales cada misterio que está explicado y resuelto por un conglomerado de puntos con nombre propio que creyó ser persona antes de que su cerebro comenzara a necesitar la respuesta.
Pero hay un talón de Aquiles (o punto débil)… el omnipresente sujeto (del lenguaje, pensado en palabras, antes leídas, expresadas en líneas, sujetas a otros puntos)…NO ES OMNIPOTENTE. No posée voluntad, y existe porque existe en nosotros. Nosotros deseamos y formamos (formas compuestas por puntos) todo lo que nos rodea.
Ésta cuestión responde un antiguo debate filosófico entre racionalistas y empiristas, acerca de la existencia de la realidad, la verdad…etc. Nuestro soberbio amigo lo responde con sencillez de falsa modestia. La Realidad (finita, delimitada necesariamente por puntos), no es más que una convencion dentro de la cual, seres asustadosa y confindidos tratan de establecer un orden. Lo Irreal, por tanto, pasa a ser una cuestión meramente burocrática de exclusión (por no pertenecer al conjunto –de puntos- A = Real), y no una respuesta lógica o filosófica al que no tiene nombre (libre de acotaciónes estúpidas e infundadas, más allá de cualquier punto). Ambos campos son existentes, lo evidente del asunto resultará confuso para los niños que puedan observar este video, pero los más “brillantes” adultos no han sabido discernir Realidad de Existencia. Tienen miedo de ver que han perdido frente a ustedes, portadores de la verdad, toda posibilidad de discusión. TODO EXISTE, sólo porque ha habitado en algún momento del tejido (de punto?) espacio – temporal, en la mente-alma de un Ser.
Así, el punto está allí porque queremos, podríamos verlo y aunque no, seguirá existiendo. Los personajes y lugares por los que divaga admirando o interpretando un “esquizofrénico” (hombre libre que causa a envidia a sus insípidos “hermanos” normales –apenas puntos perteneciantes y habitantes del conjunto A – por ver la creación en todo su esplendor) no por irreales, dejan de existir.
El mundo de puntos que nos rodea, si es que esto sucede, nos llega a través de los sentidos (deformado, cohartado y precario), de los cuales sólo sabemos que existen por pruebas que indefectiblemente han requerido el uso de los mismos y por tanto sin valor “empírico” alguno.
Cerrando la argumentación (pasados los puntos de inflexión, de tensión, de raiting y tantos otros), observamos que lo empírico, no es más que una cualidad adjudicada a aquello que se acomoda fácilmente, dentro del acotado (punto por punto legislado) mundo de lo real. No tiene, a fin de cuentas (línea por línea razonadas, punto por punto inventadas), valor sincero alguno, por encima de lo irreal, de lo intangible… dado que existe sólo porque creemos en ello, igual que en nosotros como individuos o como sociedad, igual que los puntos de los que nunca hablamos, pero se filtran en nuestras conversaciónes a diario, y forman nuestra finita “Realidad”… Dios es el chivo expiatorio de los que no quieren hacerse cargo de su realidad, ni de la que los envuelve, y la ciencia es la fé de los que no se bancan el nombre de Dios.
(Punto final)
Publi III - El Camino.
El camino.
Etapa 1: La niñez y el mundo maravilla.
La actitud lúdica amplía las barreras culturales que cotidianamente nos inhiben, nos limitan, nos coartan la creatividad. Principalmente porque aquello que trasgrede nuestras instituciones moralistas y retrógradas, es catalogado como locura o mero delirio, librando la real e infinita capacidad de crear, a los locos, los niños, y todo aquél cuya percepción se encuentra parcial o temporalmente alterada.
“Si las puertas de la percepción quedaran depuradas, todo habría de mostrarse ante el hombre tal cual es: Infinito”. William “el Loco” Blake.
Etapa 2: La Pre – Adolescencia y la vida en tragedia.
Aquí es donde el hombre muchas veces se detiene. Aquí donde todo es dolor y somos títeres de una ácida y morbosa comedia cósmica, basada en la ironía, del ser que nace condenado a morir. Porque así, todo logro es heroico, un mísero individuo contra el complotado mundo y sus sátiros dioses. Se creen David y Goliat.
La consecuente etapa de quien no se consiente…es la 3.
Etapa 3: La adolescencia. El vacío es la única verdad.
Entramos en la “objetividad”, en la abstracción como medio de concreción. Conocemos el Gris. Al breve tiempo, el insulso sabor de la vida coloca en dorado pedestal a la seductora muerte, y surge la primer gran pregunta… ¿Suicidio?
Es aquí donde los más valientes se humillan, y se adentran en La Nada.
Etapa 4: La nada y el comienzo de la filosofía.
Frágiles son los peldaños en que me balanceo. Emociones encontradas confunden mi razón, y suspenden mi ser en la nada (el vacío es interno, está enmarcado, delimitado, protegido). Yo, o mejor dicho, el solitario de mi, me encuentro en la nada, en la libertad plena, de reconocerse a si mismo y obrar, pero sin guía alguna y sin motivaciones.
Millares de estímulos sobrecargan de información nuestras débiles mentes, agotadas de una era en que se luchó contra las barreras culturales y las inhibiciones sociales. Hoy, que todos sonríen con banderas de “prohíbo prohibir”, estamos aturdidos, atontados en contemplación de las infinitas posibilidades, y sin fuerzas para alcanzar alguna.
Imágenes que en cálidas épocas fueron sepia, pasaron por el filtro de la “verdad”. Del blanco y negro, pero en nuestro tiempo, donde la felicidad está en el conocimiento, hemos encontrado el gris. Y eso no bastó, nos torturamos ubicando esta niebla humana en certezas ilusorias. Ahora, que no hay más preguntas, volvemos con anhelo al filtro del bien y el mal, pero es en vano. Ya hemos visto el sol al final del túnel, y no fue más que un vestigio de luz, reflejado en el agua al fondo de un pozo. Quizás la felicidad del conocimiento no está en la respuesta, sino en la búsqueda misma.
Allí me encuentro, preso de mi conciencia, figuras despojadas de forma humana aparente purifican mi santuario. Bestiales demonios se retuercen exorcizando traidores sin cuernos, no hay dorados ni blancos, porque la luz remite a la sombra, al túnel. Mi refugio es azul, infinito, complaciente. Una mueca forzada aparenta una sonrisa, los ojos intentan en vano mentir, la melancolía vuelve en una tristeza que no llora. Si un hilo de transparencia se escapa, es ley que muera de sed antes de tocar mi boca.
Un tejido azul, con dejos de sensualidad, hace las veces de telón, dando fin a la obra. Frío, calmo, profundo…Soy.
Etapa 5: El Todo. Tocando “La Verdad” + Etapa 6: El Hombre y La Divinidad.
...Al estilo de El Principito, la lógica cobra una significación completamente nueva…libre. No deducimos por comodidad, basándonos en costumbres, no basta. Necesitamos olvidar que hemos aprendido. Debemos pararnos frente a todo como un milagro, como un niño curioso, que investiga todo cuanto lo rodea con la misma fascinación. “Aquél que pierde la capacidad de sorprenderse está muerto”. (Albert Einstein).
El cierre anterior es la clave de esta nueva etapa… “Soy”. Ya nos definimos por descarte, luego en el reconocimiento del propio ser… ¿Y luego? ¿Qué hay más allá de la nada?
Otro milagro, el Todo. El reconocimiento en el otro, en los otros, cada cuerpo del universo… ¿Y la nada?... La imposibilidad de negarla hace algo inconcebible, nos obliga a replantearnos los límites del Ser…
Y tras pasar innumerables depresiones, una vez entendido el concepto de “opuestos complementarios”, de la abolición de los absolutos... algunos vuelven al vacío, y otros, descubren la ópera prima del alma, el “No - Yo”. Lo más cercano a la libertad que el hombre haya estado jamás, la última puerta… al derribarla, en algún lugar del ahogo por la marejada de conocimiento en bruto, se encuentra Dios. Al fin la respuesta está en nuestras manos, tan tímida, tan sencilla y vulgar, que las palabras no sirven, y el llanto se sucede con la risa (llorando de placer, riendo de angustia), en un extraño y absurdo rito.
Pasada la conmoción, miramos alrededor, y nos llena el pecho una alegría tan inmensa que maravilla… podría decirles incluso, que Renacemos.
Marco Guanella.
DNI: 34.381.029
Etapa 1: La niñez y el mundo maravilla.
La actitud lúdica amplía las barreras culturales que cotidianamente nos inhiben, nos limitan, nos coartan la creatividad. Principalmente porque aquello que trasgrede nuestras instituciones moralistas y retrógradas, es catalogado como locura o mero delirio, librando la real e infinita capacidad de crear, a los locos, los niños, y todo aquél cuya percepción se encuentra parcial o temporalmente alterada.
“Si las puertas de la percepción quedaran depuradas, todo habría de mostrarse ante el hombre tal cual es: Infinito”. William “el Loco” Blake.
Etapa 2: La Pre – Adolescencia y la vida en tragedia.
Aquí es donde el hombre muchas veces se detiene. Aquí donde todo es dolor y somos títeres de una ácida y morbosa comedia cósmica, basada en la ironía, del ser que nace condenado a morir. Porque así, todo logro es heroico, un mísero individuo contra el complotado mundo y sus sátiros dioses. Se creen David y Goliat.
La consecuente etapa de quien no se consiente…es la 3.
Etapa 3: La adolescencia. El vacío es la única verdad.
Entramos en la “objetividad”, en la abstracción como medio de concreción. Conocemos el Gris. Al breve tiempo, el insulso sabor de la vida coloca en dorado pedestal a la seductora muerte, y surge la primer gran pregunta… ¿Suicidio?
Es aquí donde los más valientes se humillan, y se adentran en La Nada.
Etapa 4: La nada y el comienzo de la filosofía.
Frágiles son los peldaños en que me balanceo. Emociones encontradas confunden mi razón, y suspenden mi ser en la nada (el vacío es interno, está enmarcado, delimitado, protegido). Yo, o mejor dicho, el solitario de mi, me encuentro en la nada, en la libertad plena, de reconocerse a si mismo y obrar, pero sin guía alguna y sin motivaciones.
Millares de estímulos sobrecargan de información nuestras débiles mentes, agotadas de una era en que se luchó contra las barreras culturales y las inhibiciones sociales. Hoy, que todos sonríen con banderas de “prohíbo prohibir”, estamos aturdidos, atontados en contemplación de las infinitas posibilidades, y sin fuerzas para alcanzar alguna.
Imágenes que en cálidas épocas fueron sepia, pasaron por el filtro de la “verdad”. Del blanco y negro, pero en nuestro tiempo, donde la felicidad está en el conocimiento, hemos encontrado el gris. Y eso no bastó, nos torturamos ubicando esta niebla humana en certezas ilusorias. Ahora, que no hay más preguntas, volvemos con anhelo al filtro del bien y el mal, pero es en vano. Ya hemos visto el sol al final del túnel, y no fue más que un vestigio de luz, reflejado en el agua al fondo de un pozo. Quizás la felicidad del conocimiento no está en la respuesta, sino en la búsqueda misma.
Allí me encuentro, preso de mi conciencia, figuras despojadas de forma humana aparente purifican mi santuario. Bestiales demonios se retuercen exorcizando traidores sin cuernos, no hay dorados ni blancos, porque la luz remite a la sombra, al túnel. Mi refugio es azul, infinito, complaciente. Una mueca forzada aparenta una sonrisa, los ojos intentan en vano mentir, la melancolía vuelve en una tristeza que no llora. Si un hilo de transparencia se escapa, es ley que muera de sed antes de tocar mi boca.
Un tejido azul, con dejos de sensualidad, hace las veces de telón, dando fin a la obra. Frío, calmo, profundo…Soy.
Etapa 5: El Todo. Tocando “La Verdad” + Etapa 6: El Hombre y La Divinidad.
...Al estilo de El Principito, la lógica cobra una significación completamente nueva…libre. No deducimos por comodidad, basándonos en costumbres, no basta. Necesitamos olvidar que hemos aprendido. Debemos pararnos frente a todo como un milagro, como un niño curioso, que investiga todo cuanto lo rodea con la misma fascinación. “Aquél que pierde la capacidad de sorprenderse está muerto”. (Albert Einstein).
El cierre anterior es la clave de esta nueva etapa… “Soy”. Ya nos definimos por descarte, luego en el reconocimiento del propio ser… ¿Y luego? ¿Qué hay más allá de la nada?
Otro milagro, el Todo. El reconocimiento en el otro, en los otros, cada cuerpo del universo… ¿Y la nada?... La imposibilidad de negarla hace algo inconcebible, nos obliga a replantearnos los límites del Ser…
Y tras pasar innumerables depresiones, una vez entendido el concepto de “opuestos complementarios”, de la abolición de los absolutos... algunos vuelven al vacío, y otros, descubren la ópera prima del alma, el “No - Yo”. Lo más cercano a la libertad que el hombre haya estado jamás, la última puerta… al derribarla, en algún lugar del ahogo por la marejada de conocimiento en bruto, se encuentra Dios. Al fin la respuesta está en nuestras manos, tan tímida, tan sencilla y vulgar, que las palabras no sirven, y el llanto se sucede con la risa (llorando de placer, riendo de angustia), en un extraño y absurdo rito.
Pasada la conmoción, miramos alrededor, y nos llena el pecho una alegría tan inmensa que maravilla… podría decirles incluso, que Renacemos.
Marco Guanella.
DNI: 34.381.029
17/2/10
Final Taller de Reflexión Artística I - Monografía.
Me cambió todo el formato, q fiaca...
Partiendo de una visión puramente analítica, descomponiendo la cuestión arte/diseño y sus respectivas definiciónes, intentaremos acercarnos a una propuesta sintética, recomponiendo ambos conceptos desde sus partes integrales y la insersión de ideas propias surgidas de los diversos planteos.
Para empezar, creo que no puede hablarse de conceptos o definición, mucho menos en ámbitos de comunicación como el diseño o el arte, sin hablar sobre el lenguaje.
¿Qué es el lenguaje?
Según la Real Academia Española:
lenguaje.
(Del prov. lenguatge).
1. m. Conjunto de sonidos articulados con que el hombre manifiesta lo que piensa o siente.
2. m. lengua (‖ sistema de comunicación verbal).
3. m. Manera de expresarse. Lenguaje culto, grosero, sencillo, técnico, forense, vulgar.
4. m. Estilo y modo de hablar y escribir de cada persona en particular.
5. m. Uso del habla o facultad de hablar.
6. m. Conjunto de señales que dan a entender algo. El lenguaje de los ojos, el de las flores.
7. m. Inform. Conjunto de signos y reglas que permite la comunicación con un ordenador.
~ de alto nivel.
1. m. Inform. lenguaje que facilita la comunicación con un computador mediante signos convencionales cercanos a los de un lenguaje natural.
~ ensamblador.
1. m. Inform. lenguaje muy similar al de máquina, con pequeñas modificaciones mnemotécnicas que facilitan su uso. Es de nivel inmediatamente superior al de máquina.
~ máquina.
1. m. Inform. Conjunto de instrucciones codificadas que una computadora puede interpretar y ejecutar directamente.
La mayor parte de las acepciónes refieren al habla. La última opción, en cambio, podría tranquilamente representar el lenguaje institucional, ya que carece de la única condición que diferencia en este tema, al hombre de la máquina. La creatividad, la capacidad para articular por propia iniciativa (aunque las órdenes vinieran de otro, el hombre puede rehusarse), el conjunto de signos que se le presentan y transformarlo a conciencia, por mero placer o por conveniencia.
Sin embargo, esto no nos diferencia de los animales de manera radical, ya que podría objetarse que nuestro idioma es más complejo e incluso más versátil (hasta donde sabemos, los animales no pueden imitar sonidos de especies diferentes), pero no asegurar que sus sonidos o marcas en el territorio, no signifiquen algo para sus congéneres.
La utilización de herramientas también es común con otras especies, no así, la evolución o construcción de las mismas. Estas mejoras, tienen que ver con una posibilidad (a mi parecer), brindada por la “historia”, uno de los instrumentos más poderosos del hombre aunque rara vez utilizado. Mediante la historia, podemos “continuar” los estudios de Pllatón o las máquinas de DaVinci, con el registro de planos y códigos aprendidos, tomados de otras culturas, puede un hombre sentado en su casa diseñar un automóvil completamente funcional sin necesidad de probarlo antes. Gracias a la historia, podemos a diferencia de los animales, atribuir a los “pequeños pasos” de un hombre, la categoría de “gran salto para la humanidad”.
Nuevamente, el diferencial humano se encuentra en unir dos o más elementos para crear algo nuevo (o al menos novedoso). Un mono puede servirse de una rama para alcanzar un fruto, pero no se tomaría el trabajo de pelar una caña, para atar una piedra (previamente tallada) a la misma rama, y construir un hacha. Lamentablemente, esto sólo hablaría de un gusto o necesidad vana del hombre por complejizar su entorno, y no de una separación sustancial con el mono.
Volviendo a la analogía, o a combinar distintos elementos, también el rugido difiere de la voluntad de comunicar, y del hecho que lo origina. Ejemplo:
*Hecho: Hienas rodeando un grupo cachorros de tigre.
*Ejecución del lenguaje: (rugido).
*Intención: Aléjense de mis cachorros hienas!!.
Toda traducción de un lenguaje a otro será parcial, “Hello” jamás significó “Hola”, simplemente es un gesto (a veces hablado, a veces escrito) utilizado en el acto de saludar. Sería inutil decir que “Rooar!” es un rugido, o que ése rugido significa “Vete!”. Vemos entonces, que la capacidad de analogía del hombre es quizá una de sus mayores virtudes, pero tampoco está ausente en otros animales.
Así, podríamos seguir hasta creer que sólo el egoísmo y la ambición nos separan del reino animal, o intuir que el hombre es el que nunca está satisfecho, por eso tiene necesidad de dioses, moda, lógica, arte o filosofía, cuando el hambre y el refugio han sido combatidos.
Dejando esta cuestión de lado, volveremos al tema central de lelnguaje. Espero nadie se ofenda, pero a los fines de este trabajo, me resulta intrascendente si el hombre es algo más que un animal prodigioso.
Lo que sí me preocupa, a un nivel que pocos imaginan es, como diría Einstein, lo infinito de la estupidez humana. Nuestra especie, ha llegado no sólo a olvidar que el lenguaje es una herramienta, sino a creer que el hombre es un producto del lenguaje. Salvo por el sujeto del predicado, o que ahondemos en física cuántica, la precariedad y lo ficticio de nuestra información meramente sensorial, por ende, nuestra posibilidad de conocer lo real, o siquiera la existencia de un mundo exterior, hasta encontrar la iluminación, Dios, el alma universal, la materia primigenia, el Tao, o como más les apetezca llamarlo….Nada ni nadie será lenguaje.
A saber (fuera de las contemplaciónes antes nombradas), no existe nada más distinto a una mesa que la palabra mesa. Las palabras que componen nuestra lengua, como todos los signos de nuestro lenguaje, son representaciónes. Es decir, la presentación, de la presentación de algo ajeno al lenguaje. Entonces, ¿Con que pretexto o falta de lógica pretenden decir qué es el Arte? ¿Cómo pensar que no es una cuestión meramente comercial? ¿Es sólo en pos de facilitar la comunicación que se proponen los límites o definición de tal concepto?, Teniendo en cuenta que (considerándome un artista), expreso qué, cuándo, cómo para quién y porque lo necesito o creo necesario... ¡¿QUE ME IMPORTA EL NOMBRE QUE SE LE PONGA?! ¿Qué derecho o autoridad tiene un sujeto aplastado en Londres para incluir una obra de Picasso titulada “dibujo expresionista” (salvo que fuera una clara parodia) en la categoría de cubismo? ¿Creen que Dalí no se reiría en la cara de los “pensadores” que en pleno siglo XXI siguen debatiendo “esto es arte, esto no, esta fotografía frontal y sin retoques de Man Ray sobre una percha es genial, esta foto de juan pérez con una toma extraordinaria a través de seis lentes sobre su pene es pornografía”, etc?
Creo que podemos debatir plácidamente sobre armonía, composición, sentimientos, etc, de la Guernica sin necesidad de encajonarla en un término lingüístico como Arte o Diseño.
O buscamos una definición, basada en las reglas o cualidades más generales de cada concepto, a sabiendas de que sólo se hace por facilitar la comunicación, o dejamos tal trivialidad de lado y nos dedicamos a apreciar lo magnífico o inherte que a cada uno pueda parecerle la obra, o lo innovador, complejo o intrascendente de las técnicas empleadas.
Otra postura, sería admitir la posibilidad de que la discusión sobre la palabra arte sea netamente comercial. Por ejemplo, si encuentran un cuadro de un pintor francés, claramente cubista y muy, pero muy similar a Las señoritas de Auvignon, diez años anterior al de Picasso, ¿Sería Arte? (así, con mayúsculas). Porque de ser así, la excelente versión de la Guernica de mi amigo debería serlo. O, si el argumento fuere que Picasso no pudo jamás haber visto ese cuadro, cualquier obra autodidacta debería poder ser Arte, y el valor de las obras de Picasso, no sería más que por el personaje. O, si pudiesen defenderse de las acusasiónes anteriores en base a cualidades de la obra, deberíamos decidir entre él, Van Gogh, Borges, Bergman, Pollock, Allen, Berni, Cezáne, Sábato, Miguel Ángel, Minujin, Warhol, Subiela, Moureau, Cortázar, etc., etc., etc.
Podríamos inferir, que el problema en palabras como Arte, Amor, Felicidad o Libertad, es que no tienen una base referencial fuera del lenguaje como mesa, silla, perro, gato y demás. Aún así, el problema se encuentra en la condición representativa del lenguaje mismo, ya que un cajón peruano (instrumento musical), podría ser tomado por algún desconocedor por una “banqueta moderna” o una mesa, sin equivocarse jamás. Las cosas simplemente son, y el lenguaje nunca será la cosa en sí. Nuevamente, la decisión de una definición será algo subjetivo, una convención (como todas) al azar, pretendida racional por quienes la forman.
Quizá volviendo a Platón, veríamos que todo es susceptible a transformarse en otra cosa, una naturaleza potencial de las cosas. Es decir, si mesa será una base plana de X medida sostenida por cuatro patas, o cualquier objeto construido con la intención de que se convierta en mesa, la “idea” de superficie por encima del nivel del suelo que sirve para apoyar alguna cosa, o en otras palabras, la condición de mesa, seguirá siendo intrínseca de casi cada objeto por potencial.
Así, no presenta mayores inconvenientes entender la condición potencial de todo a convertirse en arte, y lo arbitrario y medianamente sencillo de ponerse de acuerdo en una definición algo más particular. Por ejemplo: Arte es todo aquello creado por un hombre, susceptible a adquirir cierta materialidad (una poesía recitada por ejemplo), que se hace de propia iniciativa, por gusto o necesidad, siempre individual de exteriorizar dichas motivaciónes. Reduciríamos así la superficialización del arte, ya que se necesitarían “razones”, es decir, ejercitar la facultad del pensamiento para explicar por qué se cree que determinado objeto es arte. Andy Warhol tenía un argumento tras la sopa campbell, no así los miles de “espejillos” que vinieron a imitarlo después.
También podríamos dejar libre a la opinión particular, sin esa necesidad moderna de totalizar, las posibles consideraciónes acerca del valor de ese arte. En lo particular creo que cuando no se aporta a la transformación del arte, el artista o el público, carece de importancia.
Si pongo una ducha en la sala principal del museo de Bellas Artes (con obras del Renacimiento y Neoclasisimo), con trazos de una motosierra y partes totalmente cortadas (al estilo de Miguel Ángel de materia en bruto, rastro de la herramienta y material pulido), no merezco más que un título acaso de “tipo original”, y la horca por plagio. Si agrego una definición, un marco teórico a mi obra que sirva por lo menos para poner en estado contemplativo a los “receptores”, entonces no es la ducha la “obra de arte”, sino toda la obra, desde los motivos, las intensiónes, las elecciónes, el resultado tangible y la explicación brindada, hasta las consecuencias posteriores.
Un cuadro de figuras geométricas yuxtapuestas de forma aleatoria o matemática, colores elegidos a conciencia o de manera intuitiva, que se hace por el placer de pintar, o para ser colgado en alguna pared, no tiene mayor valor pero tampoco deja de ser arte, especialmente si se tiene un sentido estético, un talento o conocimiento sobre la composición.
No hace mucho dejé de componer para mí, escritos y dibujos en su mayoría, que puedo considerar arte, pero no tienen mayor valor que el desahogo producido en ése momento particular, y la virtud de ser registros más “tangibles” que cualquier fotografía de aquél Marco. Es decir, si tuviesen alguna muestra de virtuosismo que pudiera elevar tales productos por ensima de la media, me harían un hombre habilidoso, pero no estarían ni cerca de alcanzar el valor del primer garabato que un niño regala a sus padres, del primer escrito en cuerpo 90 “MAMA TQIERO”, que las millones de anécdotas antes de la llegada de las cámaras digitales, los mp3 o siquiera las computadoras a nuestros hogares.
En cuanto al diseño, “cualquier construcción mayormente lógica, cuyo fin es ajeno a su producción”. Es decir, el diseño es una herramienta, un medio que puede tranquilamente ser puesto al servicio del arte. Una silla puede expresar muchas cosas, pero debe servir para sentarse, y si queremos comunicar nuestros sentimientos mediante una obra de arte, esta deberá ser diseñada para ser legible por sus futuros observadores.
Arte y Diseño.
Creemos que hay una diferencia mayor a subjetividad/objetividad, y radica en el origen/finalidad de la voluntad o el deseo de construir. El diseño es por encargo, aunque sea uno mismo el que se lo propone, y cada elemento debe ser racionalizado más que sentido para que cumpla de la forma más práctica su propósito. Es decir, el diseño es netamente funcional, no debe ser bello, más que por poseer una estética adecuada y aunque pueda tener una impronta expresiva, la satisfacción es tal, en la medida en que cumple con la necesidad que lo inició.
El arte en cambio, surge por una necesidad interior, de expresarse, de plasmar parte del “creador” en el objeto que se transforma. Hay obras que no desean plantear interrogantes, sino dar respuestas, hay obras que buscan exorcizar demonios internos, externos, compartirlos, enfrentarlos, evidenciarlos….el Arte también es funcional, pero su valor en lugar de la practicad, está en la manera en que se construye o se satisface esa necesidad interior.
Ambas deben comunicar. No toda expresión es arte, ni es Arte aquello que se hace por el solo motivo de obtener un placer. El placer, se encuentra en cómo lo que construyo se adecua a mi mensaje. Es aquí donde lo funcional es compartido…si hiciéramos un vaso retorcido por que somos “creativos y originales”, y nos hemos aburrido de la forma apagada de los mismos, y al terminar, queda una esculturilla acrílica en la cual es imposible alojar líquido alguno, este pésimo diseño, no es Arte. No intentamos expresar nada allí, y aunque luego, sólo para no sentirnos unos fracasados encontremos que el “vaso” aún muestra nuestro descontento con la forma de los mismos, no propone una solución, ni nos “libera”.
Espero se vaya entendiendo, y no ofender a nadie. Pero si llevamos este objeto a una exposición, y un montón de gente con aires de intelectualidad dice que es una “obra de Arte”… ¡Sigue siendo un fracaso!
Sólo porque no exista una definición convenida acerca del Arte, que lleva a decir necedades como “todo es Arte”, aniquilando así la posibilidad de que algo lo sea (ya que nos brinda la autoridad para decir que “nada es Arte”), no significa que nuestra estatuilla merezca mayor respeto que una alfombra incrustada en la pared, fotos de un payaso gótico, o cualquier injerto surgido de gestos involuntarios a los que hoy incluimos en el Arte.
Estas “exprisiones artísticas” no son más que una ocurrencia original. Un vacío de contenido evidencia la imposibilidad de que aquello sea Arte, hasta que un crítico le asigna un significado trascendental, y es entonces su crítica la que merecería el nombre de “Arte” si la riqueza conceptual de su mensaje, está dominada por una belleza de las formas utilizadas para expresarla. La expresión, cuando carece de intención, no es comunicación.
Hasta aquí llegamos con Arte y Diseño. Un concepto en el que prefiero ahondar para comprender mejor las sutilezas que confunden las “obras maestras” con “obras de Arte”, es el de Artista.
Todo puede ser resignificado, de manera tal, que todo “exprese” una opinión, un concepto, una idea, un sentimiento, etc. No así, “todo comunica”, ya que no podemos adjudicarle a unos hierros torneados la intención de dar fluidez al objeto, y de ser así, se trataría de una retorización poética en la cual no queda más que reconocernos como autores de ese “comunicado”.
Si la Mona Lisa fue encargada por la misma Gioconda, y no hubo un agregado más que estilístico al retrato que comunica a la perfección el ego de esta joven, entonces la obra se trata de un excelente diseño. Si hoy Juan Pérez hace una reproducción visualmente exacta a la obra, se trata de un hombre extremadamente habilidoso. Ni diseñador, ni artista.
Si un compositor musical, graba un tema utilizando lugares comunes (nena te extraño, tus ojos azul cielo, tu boca color de rosas, no sabes lo que me duele vivir sin ti, jamás había sido tan feliz, que triste, solitario y patético me veo en el espejo, etc.), y vende millones de discos debido a que una gran parte de la sociedad en la que fue insertado, ha vivido (casi con certeza) experiencias similares, y las expresiones parecen sacar las palabras de la boca o mente del oyente (ya que el lenguaje utilizado es el común de la región)…estamos en presencia de un oportunista, o muy habilidoso comerciante. Nuevamente, ni diseñador, ni remotamente artista.
“El Artista (así con mayúscula) denuncia”. Si bien adoro esta caracterización del individuo habilidoso comprometido de manera medianamente evidente (no estoy seguro de que los militares hayan interpretado muy bien a Charly) con su sociedad, no nos parece una cualidad excluyente. El artista siempre pone algo en relieve, a veces de manera más intrincada que otras, sobre un suceso, una situación, persona, objeto, momento, etc. que “hiere su sensibilidad”, o al menos irrumpe en su percepción con la profundidad suficiente como para merecer ser recordado y plasmado luego (o en simultáneo) en una obra de Arte. Es en esa sensibilidad donde destaca el Artista (en nuestra concepción al menos). El sujeto Artista, no elige serlo, no recorta momentáneamente “la realidad” para comunicar dicho fragmento, sino que posee una realidad más compleja que la media, al percibir millares de realidades fragmentadas en este entramado metafísico al que llamamos mundo.
Para no recortar demasiado el concepto, incluiremos la palabra “creativo” a los planteos que venimos desarrollando. El creativo, como aquí lo entendemos, no es alguien meramente original, aunque sea el paralelo más común en el lenguaje popular. Hay una condición llamada B.I.L. (baja inhibición latente), que podría ahorrarnos varias discusiones respecto al creativo, al genio y al loco. El tema no es tan novedoso, ya lo había planteado sin términos específicos Aldous Huxley en “Doors Of Perception”, exponiendo teorías que comienzan con los filtros de glucosa en el cerebro, y concluyen con “la soledad del Artista”.
Otra concepción del Arte, es la construcción de algo Bello. Entendemos “lo bello” en términos griegos, de trascendencia, una belleza no estereotipada sino intrínseca al ser. Aquella que nos muestra, como los cuerpos han sido “diseñados” por la naturaleza, con sutilezas casi imperceptibles donde exhibe el propósito de cada ser, su adaptación a sí y a su entorno. No existe un ser feo, cada uno es tal, y como debe Ser.
Lo que evita caer en que “todo es Arte”, aunque ahora esté fundado por la belleza del Ser, es la Estética. Un estudio de lo bello, en tanto coherencia interna de las variables formales de composición, de manera que la obra resulte en sinergia (y no una mera yuxtaposición de elementos).
“La finalidad del arte es dar cuerpo a la esencia secreta de las cosas, no el copiar su apariencia”. Aristóteles.
Así, en el llamado “Arte mimético”, el Artista no difiere de un espejo, y la reproducción ilimitada es el resultado de enfrentar un par de ellos. Argumentar que el Arte o el Artista son tales, por ser reflejos de su época, sociedad, etc., es inválido por la sencilla razón de que no existe nada ni nadie ajeno a su tiempo. Decir que una obra del renacimiento es arte porque muestra en una escena los usos y costumbres de su período, no difiere de una fotografía espontánea en las calles de Buenos Aires, ni de un transeúnte vistiendo, actuando y siendo, un relfejo de su tiempo. Los llamados “adelantados”, son pertinentes a cada etapa histórica, y por lo tanto una respuesta a su sociedad que estaría “atrasada”, como un adolescente rompiendo las restricciónes de sus padres. Todo hombre (u objeto) es, dentro de un contexto, y mientras nos interesen las variables espacio-temporales, no habrá nada, ajeno a su momento.
Entonces, el Diseño es una construcción netamente racional y pragmática (más allá del “buen gusto” y agregados estilísticos) cuya realización no está en el proceso sino en el producto, y el Arte, en cambio, es la consecuencia de una necesidad de liberación a través del trabajo de un material (aunque sea no tangible), de impresiones acerca de un tema determinado, en un sujeto sensible. En ambos, siempre, existe la intención de comunicar.
Esperamos se haya entendido esto como la muestra de las transformaciónes, la exposición de las transiciónes que tanto interesaban a Picasso: “En mi caso, un cuadro es una suma de deconstrucciónes: -sería interesante fijar por medio de fotografías, no las etapas, sino las transformaciónes de un cuadro. Posiblemente se descubriría entonces el camino que sigue la razón para hacer realidad un sueño -. Sin embargo, hay un hecho notable: observamos que, básicamente, un cuardo no se transforma y que la primera “visión” – a pesar de todas las apariencias – queda casi sin tocar…”. (ver bibliografía).
El Comercio.
Un tema que tocamos cada vez que hablamos de Arte y Diseño, es lo comercial. Creo que se entiende mi visión sobre este tema en el apartado anterior (página 6, párrafo 2), y podría identificarse con una frase de Pablo Picasso, que decía algo así: “Un pintor es un hombre que pinta lo que vende. Un artista, en cambio, es un hombre que vende lo que pinta”.
Por el valor de los procesos y por esta idea de vender lo que hago y no, hacer lo que venda, es que mantengo un registro apenas por fuera de lo formal (sería muy poco inteligente olvidarse de que este trabajo debe ser diseñado para reproducirse en un ámbito universitario) y trato de hacer la menor cantidad de correcciónes post-escrito, evidenciando la evolución del pensamiento. “Un cuadro no está concebido y fijado de antemano. Mientras uno trabaja en él, se modifica en la misma medida en que cambian los pensamientos. Y una vez que está terminado, sigue modificándose, según el estado de ánimo de quien lo contempla”.* La palabra “terminado” está subrayada, ya que en el mismo escrito (página siguiente) habla sobre la asociación directa entre el terminar y la muerte. Podría tomarme el atrevimiento de decir, que le hubiera interesado (y por que no, causado gracia) la sección sobre El Lenguaje, donde cabría una síntesis del timpo: Un término, es la puesta de límite al ser, el fin de la vida y comienzo de una desabrida existencia. “Las palabras no hacen el amor, hacen la ausencia…si digo agua, ¿beberé?...lo que pasa con el alma es que no se vé…”. Eliseo Subiela. “El lado oscuro del corazón 2”. (aunque no lo hallé en internet, da la impresión de ser una poesía de Alejandra Pizarnik).
La Filosofía:
La fragmentación de la mirada. ¿Hasta dónde entendemos este concepto? Si tomamos un cubo Rubik, esos de la calle (admito que tengo una obsesión con este juego), podríamos entender un poco más el “ojo” humano. ¿Cómo encaramos los problemas en la vida? Si nos ponemos cara a cara, automáticamente, 5 quedarán ocultas. Si nos elevamos un poco...4. Si nos corremos de ese eje fijo...sólo 3. “Y ésa es, por lo tanto, la mejor perspectiva que existe”.
Ésa sería una escala entre el más bruto, y el más arriesgado dentro de la media. Sin embargo, hay otro tipo de gente...que recorre, y descubre más caras. Y se pregunta: ¿Por qué habría de quedarme con 3 como verdad, sabiendo que siempre me faltará saber la mitad? ¿Por qué no escapar de mi retina, hacia un lugar más profundo y ver las 6?
Si primero le doy la vuelta, luego me elevo, y más tarde desciendo... recién entonces habré abarcado el problema. Y con ayuda de la memoria, traeré a mi mente todas las visiones que obtuve. Aún así...eso sería llevar mis ojos a mi mente, y no alcanza para resolver el problema. No alcanza, una vez giradas las piezas al azar, para volver las caras a su lugar.
Aquí amigo mío, entra la imaginación. No como mero archivo mnémico, sino como construcción de abstracciones. De esa posibilidad que tiene el hombre de representar ausencias, en la cámara más oscura de su mente, y bajarlas de modo, que se hagan presentes a los sentidos.
Las dos posturas de arriba, a mi entender, diferencian la media del genio (por llamarle de algún modo). Y así como dentro de la media, hay gente más “despierta” que otra, muchos genios ignoran el fenómeno cajita china. Los cuadraditos en cada cara del Rubik, no son meros planos. Son apenas la cara frontal de un cubo más pequeño. Y… ¿Qué hay más allá de los cubos pequeños? ¿Si nos abstrajéramos de nosotros mismos, cuántas caras seríamos capaces de observar? ¿Que hay más allá de nuestro estilizado cubo de carne y hueso?¿Si yo estoy por fuera del Rubik, soy yo apenas un cubo intermedio?...
Si nos quedamos con el Rubik en particular, dentro del cubo el vacío, y entre éste y nosotros...se encuentra la nada. Pero no todos los cuerpos tienen aristas, ni en todos podemos ver “caras” concretas o diferentes. Tomemos fotos frontales de una pelota de básquet. ¿Por qué no podemos recomponerla como al cubo? Simple. Si pintáramos 6 vistas frontales de la esfera, tendríamos en cada borde un nuevo color, una mezcla, una yuxtaposición de planos de color, de caras. No hay cubos en la naturaleza... ¿No hay aristas, ni bordes claros entre los seres vivos? ¿Entre cada organismo fuera de la matemática y la lógica humana? ¿No sería un tanto iluso, sabiendo que respiramos, decir que hay nada o vacío dentro y fuera de cada cuerpo?
Aquí empiezan los planteos eternos, entre los que buscan una verdad última. Algunos ven a Dios, con cualquiera de sus nombres, otros se quedan con la nada, otros materia (cubitos aún más pequeños). Sócrates dijo una vez, algo así como: “Más sabio es el que sabe lo que no sabe”.
Siempre habrá algo por descubrir, quién no sea feliz en la búsqueda, confórmese con la “verdad” que mejor le quede, pero no se enaltezca con ella. Para mí es posible seguir encontrando espacio y “cubos” infinitamente... por eso no quiero respuestas, más que como medio para nuevas preguntas. Nos une lo incierto. Si pudiéramos dotar de color, esa vaga mezcla de cubitos y espacio... ¿No se vería como los bordes difusos de la esfera? ¿Cómo los pixeles de una fotografía digital?
Esto puede explicar mi fascinación por el Rubik. Las caras que se tocan (aristas y esquinas), son en realidad encastres posteriores, relleno para distraernos de lo esencial, para complicar el juego. En cambio, los cuadrados al centro de cada cara, aparentemente más desconectados (los colores puros de la esfera) están unidos en su interior, siendo los que articulan el gran cubo.
Ahora vaya a tomar un café...relájese, y vuelva en un rato. No es necesario que abandone físicamente su sitio. Cuente ovejas, tenga fantasías anticristianas, véase como personaje de una obra que le guste...suficiente. Ahora, ¿Cree usted normal explicar la existencia en un cubo de colores?¿Por qué?¿Qué es normal?¿Porque no puedo mostrar una cara oculta de la sociedad proponiendo seres con aristas?¿Por qué la abstracción que tanto nos deleita en filosofía debería ser ajena al Arte?...”¿Por qué habría de quedarme con 3 como verdad, sabiendo que siempre me faltará saber la mitad?¿Por qué no escapar de mi retina, hacia un lugar más profundo y ver las 6?”... ¿Se habrán preguntado esto Picasso o el Sr. Rubik?
...”Según estas ideas la función del cerebro, el sistema nervioso y los órganos sensoriales es principalmente eliminativa, no productiva. Cada persona, en cada momento, es capaz de recordar cuanto le ha sucedido y de percibir cuanto está sucediendo en cualquier parte del universo.”...“La mayoría de las personas sólo llegan a conocer, la mayor parte del tiempo, lo que pasa por la válvula reductora y está consagrado como genuinamente real por el lenguaje del lugar.”... “El artista está congénitamente equipado para ver todo el tiempo lo que los demás vemos únicamente bajo la influencia de la mescalina. La percepción del artista no esta limitada a lo que es biológica o socialmente útil....”. Aldous Huxley. “The Doors Of Perception”.
La Política:
Si bien es extremadamente interesante la obra homónima de Aristóteles (aunque hoy en día, la hipocresía lo trataría de “Facho”), no vamos a hablar de esa política estrictamente. Es decir, hablaremos de la política en el sentido filosófico, ideológico, en la elección de un pensamiento base que rige el obrar del hombre.
Así, las inclinaciones políticas del artista modelarán sus piezas, le permitirán la soltura de ciertos aspectos y lo restringirán en otros. Podría decirse, como se hace a menudo, que el Arte es ajeno a la política, pero expondré en breve, mi postura de que no existe un hombre ajeno a la política.
La construcción del sujeto implica siempre un razonamiento político, aunque la política propiamente dicha suele interesarle a partir de los 18 ó 21 años. El Yo, reprime un compendio de deseos, de impulsos, de sueños y de necesidades, por una bajada de línea siempre existente dada por el grupo social primigenio (ámbito escolar, ámbito familiar y amigos).
Ningún genio es ajeno a su contexto, más bien se nutre de él, por adhesión o por rechazo.
La materia prima de Picasso, de sus genes a sus medios, no obedecen más que al legado de este grupo original, sus búsquedas (o encuentros como él decía) pudieron haber sido personales, pero nunca independientes de Gauguin, Cézanne, Van Gogh, Braque, Miró, etc., etc. etc. Considero una estupidez, que se mantenga la posibilidad de que el Cubismo no tenga relación, por ejemplo con el Dadaísmo.
Hará un año que leí unas cartas de Picasso, y me enamoré de su visión y sus concepciones (calculo que por similitud), pero a pesar de mi necesidad de diferenciación, iría en contra de mi política abogada de la lógica pura (utilizada en Le Petit Prince, por ejemplo), no haberme parecido con el tiempo, o al menos, por un tiempo, a Morrison, a Picasso, a Charly García, a Elvis, a Steven Tyler, a Alejandro Sanz, a Joaquín Sabina, a mis viejos, a mis amigos, a mis profesores, a las mujeres, los paisajes, los animales…en fin, a todo lo que a tocado con cierta profundidad la membrana sensible de mi fugaz vida.
Debo reconocerme un coleccionista de frases, una obsesión particular por la capacidad de síntesis. Así, creo que varios de los hallazgos de este texto podrán cerrar a continuación, con algunas frases de Pablo Picasso:
“El arte es peligroso, el arte no es casto; no están hechos para el arte los inocentes ignorantes. El arte que es casto no es arte”. (Arte denuncia).
“Por desgracia uso las cosas según me lo dicta mi pasión”.
“Pintar es otra manera de llevar un diario”.(El valor de registro. Pág. 5 Párrafo 3º).
“La pintura es más fuerte que yo, siempre consigue que haga lo que ella quiere”.
“… El Arte no consiste en la aplicación de un canon de belleza sino en lo que el instinto y el cerebro son capaces de concebir más allá de ese canon”.
“Todo lo que puede ser imaginado es real”.
Yo diría que existe, lo real es, en principio imaginado).
“Pintar como los pintores del renacimiento, me llevó unos años, pintar como los niños me llevó toda la vida”.
Bibliografía.
Todas las citas de Picasso (excepto las frases), fueron extraídas del siguiente texto:
Walter Hess. “DOCUMENTOS PARA LA COMPRENSION DEL ARTE MODERNO”. Edición revisada y actualizada por Dieter Rahn. Ediciónes Nueva Visión - Buenos Aires.
El apartado sobre Pablo Picasso (página 86). Cita dos fuientes:
1: Wort und Beckenntnis, Zurich, 1954.
2: Worte des Malers Pablo Picasso, Zurich, 1970.
Frases tomadas de:
http://www.frasesypensamientos.com.ar/autor/pablo-picasso.html
(y fácilmente ubicables en varios blogs sobre frases).
Partiendo de una visión puramente analítica, descomponiendo la cuestión arte/diseño y sus respectivas definiciónes, intentaremos acercarnos a una propuesta sintética, recomponiendo ambos conceptos desde sus partes integrales y la insersión de ideas propias surgidas de los diversos planteos.
Para empezar, creo que no puede hablarse de conceptos o definición, mucho menos en ámbitos de comunicación como el diseño o el arte, sin hablar sobre el lenguaje.
¿Qué es el lenguaje?
Según la Real Academia Española:
lenguaje.
(Del prov. lenguatge).
1. m. Conjunto de sonidos articulados con que el hombre manifiesta lo que piensa o siente.
2. m. lengua (‖ sistema de comunicación verbal).
3. m. Manera de expresarse. Lenguaje culto, grosero, sencillo, técnico, forense, vulgar.
4. m. Estilo y modo de hablar y escribir de cada persona en particular.
5. m. Uso del habla o facultad de hablar.
6. m. Conjunto de señales que dan a entender algo. El lenguaje de los ojos, el de las flores.
7. m. Inform. Conjunto de signos y reglas que permite la comunicación con un ordenador.
~ de alto nivel.
1. m. Inform. lenguaje que facilita la comunicación con un computador mediante signos convencionales cercanos a los de un lenguaje natural.
~ ensamblador.
1. m. Inform. lenguaje muy similar al de máquina, con pequeñas modificaciones mnemotécnicas que facilitan su uso. Es de nivel inmediatamente superior al de máquina.
~ máquina.
1. m. Inform. Conjunto de instrucciones codificadas que una computadora puede interpretar y ejecutar directamente.
La mayor parte de las acepciónes refieren al habla. La última opción, en cambio, podría tranquilamente representar el lenguaje institucional, ya que carece de la única condición que diferencia en este tema, al hombre de la máquina. La creatividad, la capacidad para articular por propia iniciativa (aunque las órdenes vinieran de otro, el hombre puede rehusarse), el conjunto de signos que se le presentan y transformarlo a conciencia, por mero placer o por conveniencia.
Sin embargo, esto no nos diferencia de los animales de manera radical, ya que podría objetarse que nuestro idioma es más complejo e incluso más versátil (hasta donde sabemos, los animales no pueden imitar sonidos de especies diferentes), pero no asegurar que sus sonidos o marcas en el territorio, no signifiquen algo para sus congéneres.
La utilización de herramientas también es común con otras especies, no así, la evolución o construcción de las mismas. Estas mejoras, tienen que ver con una posibilidad (a mi parecer), brindada por la “historia”, uno de los instrumentos más poderosos del hombre aunque rara vez utilizado. Mediante la historia, podemos “continuar” los estudios de Pllatón o las máquinas de DaVinci, con el registro de planos y códigos aprendidos, tomados de otras culturas, puede un hombre sentado en su casa diseñar un automóvil completamente funcional sin necesidad de probarlo antes. Gracias a la historia, podemos a diferencia de los animales, atribuir a los “pequeños pasos” de un hombre, la categoría de “gran salto para la humanidad”.
Nuevamente, el diferencial humano se encuentra en unir dos o más elementos para crear algo nuevo (o al menos novedoso). Un mono puede servirse de una rama para alcanzar un fruto, pero no se tomaría el trabajo de pelar una caña, para atar una piedra (previamente tallada) a la misma rama, y construir un hacha. Lamentablemente, esto sólo hablaría de un gusto o necesidad vana del hombre por complejizar su entorno, y no de una separación sustancial con el mono.
Volviendo a la analogía, o a combinar distintos elementos, también el rugido difiere de la voluntad de comunicar, y del hecho que lo origina. Ejemplo:
*Hecho: Hienas rodeando un grupo cachorros de tigre.
*Ejecución del lenguaje: (rugido).
*Intención: Aléjense de mis cachorros hienas!!.
Toda traducción de un lenguaje a otro será parcial, “Hello” jamás significó “Hola”, simplemente es un gesto (a veces hablado, a veces escrito) utilizado en el acto de saludar. Sería inutil decir que “Rooar!” es un rugido, o que ése rugido significa “Vete!”. Vemos entonces, que la capacidad de analogía del hombre es quizá una de sus mayores virtudes, pero tampoco está ausente en otros animales.
Así, podríamos seguir hasta creer que sólo el egoísmo y la ambición nos separan del reino animal, o intuir que el hombre es el que nunca está satisfecho, por eso tiene necesidad de dioses, moda, lógica, arte o filosofía, cuando el hambre y el refugio han sido combatidos.
Dejando esta cuestión de lado, volveremos al tema central de lelnguaje. Espero nadie se ofenda, pero a los fines de este trabajo, me resulta intrascendente si el hombre es algo más que un animal prodigioso.
Lo que sí me preocupa, a un nivel que pocos imaginan es, como diría Einstein, lo infinito de la estupidez humana. Nuestra especie, ha llegado no sólo a olvidar que el lenguaje es una herramienta, sino a creer que el hombre es un producto del lenguaje. Salvo por el sujeto del predicado, o que ahondemos en física cuántica, la precariedad y lo ficticio de nuestra información meramente sensorial, por ende, nuestra posibilidad de conocer lo real, o siquiera la existencia de un mundo exterior, hasta encontrar la iluminación, Dios, el alma universal, la materia primigenia, el Tao, o como más les apetezca llamarlo….Nada ni nadie será lenguaje.
A saber (fuera de las contemplaciónes antes nombradas), no existe nada más distinto a una mesa que la palabra mesa. Las palabras que componen nuestra lengua, como todos los signos de nuestro lenguaje, son representaciónes. Es decir, la presentación, de la presentación de algo ajeno al lenguaje. Entonces, ¿Con que pretexto o falta de lógica pretenden decir qué es el Arte? ¿Cómo pensar que no es una cuestión meramente comercial? ¿Es sólo en pos de facilitar la comunicación que se proponen los límites o definición de tal concepto?, Teniendo en cuenta que (considerándome un artista), expreso qué, cuándo, cómo para quién y porque lo necesito o creo necesario... ¡¿QUE ME IMPORTA EL NOMBRE QUE SE LE PONGA?! ¿Qué derecho o autoridad tiene un sujeto aplastado en Londres para incluir una obra de Picasso titulada “dibujo expresionista” (salvo que fuera una clara parodia) en la categoría de cubismo? ¿Creen que Dalí no se reiría en la cara de los “pensadores” que en pleno siglo XXI siguen debatiendo “esto es arte, esto no, esta fotografía frontal y sin retoques de Man Ray sobre una percha es genial, esta foto de juan pérez con una toma extraordinaria a través de seis lentes sobre su pene es pornografía”, etc?
Creo que podemos debatir plácidamente sobre armonía, composición, sentimientos, etc, de la Guernica sin necesidad de encajonarla en un término lingüístico como Arte o Diseño.
O buscamos una definición, basada en las reglas o cualidades más generales de cada concepto, a sabiendas de que sólo se hace por facilitar la comunicación, o dejamos tal trivialidad de lado y nos dedicamos a apreciar lo magnífico o inherte que a cada uno pueda parecerle la obra, o lo innovador, complejo o intrascendente de las técnicas empleadas.
Otra postura, sería admitir la posibilidad de que la discusión sobre la palabra arte sea netamente comercial. Por ejemplo, si encuentran un cuadro de un pintor francés, claramente cubista y muy, pero muy similar a Las señoritas de Auvignon, diez años anterior al de Picasso, ¿Sería Arte? (así, con mayúsculas). Porque de ser así, la excelente versión de la Guernica de mi amigo debería serlo. O, si el argumento fuere que Picasso no pudo jamás haber visto ese cuadro, cualquier obra autodidacta debería poder ser Arte, y el valor de las obras de Picasso, no sería más que por el personaje. O, si pudiesen defenderse de las acusasiónes anteriores en base a cualidades de la obra, deberíamos decidir entre él, Van Gogh, Borges, Bergman, Pollock, Allen, Berni, Cezáne, Sábato, Miguel Ángel, Minujin, Warhol, Subiela, Moureau, Cortázar, etc., etc., etc.
Podríamos inferir, que el problema en palabras como Arte, Amor, Felicidad o Libertad, es que no tienen una base referencial fuera del lenguaje como mesa, silla, perro, gato y demás. Aún así, el problema se encuentra en la condición representativa del lenguaje mismo, ya que un cajón peruano (instrumento musical), podría ser tomado por algún desconocedor por una “banqueta moderna” o una mesa, sin equivocarse jamás. Las cosas simplemente son, y el lenguaje nunca será la cosa en sí. Nuevamente, la decisión de una definición será algo subjetivo, una convención (como todas) al azar, pretendida racional por quienes la forman.
Quizá volviendo a Platón, veríamos que todo es susceptible a transformarse en otra cosa, una naturaleza potencial de las cosas. Es decir, si mesa será una base plana de X medida sostenida por cuatro patas, o cualquier objeto construido con la intención de que se convierta en mesa, la “idea” de superficie por encima del nivel del suelo que sirve para apoyar alguna cosa, o en otras palabras, la condición de mesa, seguirá siendo intrínseca de casi cada objeto por potencial.
Así, no presenta mayores inconvenientes entender la condición potencial de todo a convertirse en arte, y lo arbitrario y medianamente sencillo de ponerse de acuerdo en una definición algo más particular. Por ejemplo: Arte es todo aquello creado por un hombre, susceptible a adquirir cierta materialidad (una poesía recitada por ejemplo), que se hace de propia iniciativa, por gusto o necesidad, siempre individual de exteriorizar dichas motivaciónes. Reduciríamos así la superficialización del arte, ya que se necesitarían “razones”, es decir, ejercitar la facultad del pensamiento para explicar por qué se cree que determinado objeto es arte. Andy Warhol tenía un argumento tras la sopa campbell, no así los miles de “espejillos” que vinieron a imitarlo después.
También podríamos dejar libre a la opinión particular, sin esa necesidad moderna de totalizar, las posibles consideraciónes acerca del valor de ese arte. En lo particular creo que cuando no se aporta a la transformación del arte, el artista o el público, carece de importancia.
Si pongo una ducha en la sala principal del museo de Bellas Artes (con obras del Renacimiento y Neoclasisimo), con trazos de una motosierra y partes totalmente cortadas (al estilo de Miguel Ángel de materia en bruto, rastro de la herramienta y material pulido), no merezco más que un título acaso de “tipo original”, y la horca por plagio. Si agrego una definición, un marco teórico a mi obra que sirva por lo menos para poner en estado contemplativo a los “receptores”, entonces no es la ducha la “obra de arte”, sino toda la obra, desde los motivos, las intensiónes, las elecciónes, el resultado tangible y la explicación brindada, hasta las consecuencias posteriores.
Un cuadro de figuras geométricas yuxtapuestas de forma aleatoria o matemática, colores elegidos a conciencia o de manera intuitiva, que se hace por el placer de pintar, o para ser colgado en alguna pared, no tiene mayor valor pero tampoco deja de ser arte, especialmente si se tiene un sentido estético, un talento o conocimiento sobre la composición.
No hace mucho dejé de componer para mí, escritos y dibujos en su mayoría, que puedo considerar arte, pero no tienen mayor valor que el desahogo producido en ése momento particular, y la virtud de ser registros más “tangibles” que cualquier fotografía de aquél Marco. Es decir, si tuviesen alguna muestra de virtuosismo que pudiera elevar tales productos por ensima de la media, me harían un hombre habilidoso, pero no estarían ni cerca de alcanzar el valor del primer garabato que un niño regala a sus padres, del primer escrito en cuerpo 90 “MAMA TQIERO”, que las millones de anécdotas antes de la llegada de las cámaras digitales, los mp3 o siquiera las computadoras a nuestros hogares.
En cuanto al diseño, “cualquier construcción mayormente lógica, cuyo fin es ajeno a su producción”. Es decir, el diseño es una herramienta, un medio que puede tranquilamente ser puesto al servicio del arte. Una silla puede expresar muchas cosas, pero debe servir para sentarse, y si queremos comunicar nuestros sentimientos mediante una obra de arte, esta deberá ser diseñada para ser legible por sus futuros observadores.
Arte y Diseño.
Creemos que hay una diferencia mayor a subjetividad/objetividad, y radica en el origen/finalidad de la voluntad o el deseo de construir. El diseño es por encargo, aunque sea uno mismo el que se lo propone, y cada elemento debe ser racionalizado más que sentido para que cumpla de la forma más práctica su propósito. Es decir, el diseño es netamente funcional, no debe ser bello, más que por poseer una estética adecuada y aunque pueda tener una impronta expresiva, la satisfacción es tal, en la medida en que cumple con la necesidad que lo inició.
El arte en cambio, surge por una necesidad interior, de expresarse, de plasmar parte del “creador” en el objeto que se transforma. Hay obras que no desean plantear interrogantes, sino dar respuestas, hay obras que buscan exorcizar demonios internos, externos, compartirlos, enfrentarlos, evidenciarlos….el Arte también es funcional, pero su valor en lugar de la practicad, está en la manera en que se construye o se satisface esa necesidad interior.
Ambas deben comunicar. No toda expresión es arte, ni es Arte aquello que se hace por el solo motivo de obtener un placer. El placer, se encuentra en cómo lo que construyo se adecua a mi mensaje. Es aquí donde lo funcional es compartido…si hiciéramos un vaso retorcido por que somos “creativos y originales”, y nos hemos aburrido de la forma apagada de los mismos, y al terminar, queda una esculturilla acrílica en la cual es imposible alojar líquido alguno, este pésimo diseño, no es Arte. No intentamos expresar nada allí, y aunque luego, sólo para no sentirnos unos fracasados encontremos que el “vaso” aún muestra nuestro descontento con la forma de los mismos, no propone una solución, ni nos “libera”.
Espero se vaya entendiendo, y no ofender a nadie. Pero si llevamos este objeto a una exposición, y un montón de gente con aires de intelectualidad dice que es una “obra de Arte”… ¡Sigue siendo un fracaso!
Sólo porque no exista una definición convenida acerca del Arte, que lleva a decir necedades como “todo es Arte”, aniquilando así la posibilidad de que algo lo sea (ya que nos brinda la autoridad para decir que “nada es Arte”), no significa que nuestra estatuilla merezca mayor respeto que una alfombra incrustada en la pared, fotos de un payaso gótico, o cualquier injerto surgido de gestos involuntarios a los que hoy incluimos en el Arte.
Estas “exprisiones artísticas” no son más que una ocurrencia original. Un vacío de contenido evidencia la imposibilidad de que aquello sea Arte, hasta que un crítico le asigna un significado trascendental, y es entonces su crítica la que merecería el nombre de “Arte” si la riqueza conceptual de su mensaje, está dominada por una belleza de las formas utilizadas para expresarla. La expresión, cuando carece de intención, no es comunicación.
Hasta aquí llegamos con Arte y Diseño. Un concepto en el que prefiero ahondar para comprender mejor las sutilezas que confunden las “obras maestras” con “obras de Arte”, es el de Artista.
Todo puede ser resignificado, de manera tal, que todo “exprese” una opinión, un concepto, una idea, un sentimiento, etc. No así, “todo comunica”, ya que no podemos adjudicarle a unos hierros torneados la intención de dar fluidez al objeto, y de ser así, se trataría de una retorización poética en la cual no queda más que reconocernos como autores de ese “comunicado”.
Si la Mona Lisa fue encargada por la misma Gioconda, y no hubo un agregado más que estilístico al retrato que comunica a la perfección el ego de esta joven, entonces la obra se trata de un excelente diseño. Si hoy Juan Pérez hace una reproducción visualmente exacta a la obra, se trata de un hombre extremadamente habilidoso. Ni diseñador, ni artista.
Si un compositor musical, graba un tema utilizando lugares comunes (nena te extraño, tus ojos azul cielo, tu boca color de rosas, no sabes lo que me duele vivir sin ti, jamás había sido tan feliz, que triste, solitario y patético me veo en el espejo, etc.), y vende millones de discos debido a que una gran parte de la sociedad en la que fue insertado, ha vivido (casi con certeza) experiencias similares, y las expresiones parecen sacar las palabras de la boca o mente del oyente (ya que el lenguaje utilizado es el común de la región)…estamos en presencia de un oportunista, o muy habilidoso comerciante. Nuevamente, ni diseñador, ni remotamente artista.
“El Artista (así con mayúscula) denuncia”. Si bien adoro esta caracterización del individuo habilidoso comprometido de manera medianamente evidente (no estoy seguro de que los militares hayan interpretado muy bien a Charly) con su sociedad, no nos parece una cualidad excluyente. El artista siempre pone algo en relieve, a veces de manera más intrincada que otras, sobre un suceso, una situación, persona, objeto, momento, etc. que “hiere su sensibilidad”, o al menos irrumpe en su percepción con la profundidad suficiente como para merecer ser recordado y plasmado luego (o en simultáneo) en una obra de Arte. Es en esa sensibilidad donde destaca el Artista (en nuestra concepción al menos). El sujeto Artista, no elige serlo, no recorta momentáneamente “la realidad” para comunicar dicho fragmento, sino que posee una realidad más compleja que la media, al percibir millares de realidades fragmentadas en este entramado metafísico al que llamamos mundo.
Para no recortar demasiado el concepto, incluiremos la palabra “creativo” a los planteos que venimos desarrollando. El creativo, como aquí lo entendemos, no es alguien meramente original, aunque sea el paralelo más común en el lenguaje popular. Hay una condición llamada B.I.L. (baja inhibición latente), que podría ahorrarnos varias discusiones respecto al creativo, al genio y al loco. El tema no es tan novedoso, ya lo había planteado sin términos específicos Aldous Huxley en “Doors Of Perception”, exponiendo teorías que comienzan con los filtros de glucosa en el cerebro, y concluyen con “la soledad del Artista”.
Otra concepción del Arte, es la construcción de algo Bello. Entendemos “lo bello” en términos griegos, de trascendencia, una belleza no estereotipada sino intrínseca al ser. Aquella que nos muestra, como los cuerpos han sido “diseñados” por la naturaleza, con sutilezas casi imperceptibles donde exhibe el propósito de cada ser, su adaptación a sí y a su entorno. No existe un ser feo, cada uno es tal, y como debe Ser.
Lo que evita caer en que “todo es Arte”, aunque ahora esté fundado por la belleza del Ser, es la Estética. Un estudio de lo bello, en tanto coherencia interna de las variables formales de composición, de manera que la obra resulte en sinergia (y no una mera yuxtaposición de elementos).
“La finalidad del arte es dar cuerpo a la esencia secreta de las cosas, no el copiar su apariencia”. Aristóteles.
Así, en el llamado “Arte mimético”, el Artista no difiere de un espejo, y la reproducción ilimitada es el resultado de enfrentar un par de ellos. Argumentar que el Arte o el Artista son tales, por ser reflejos de su época, sociedad, etc., es inválido por la sencilla razón de que no existe nada ni nadie ajeno a su tiempo. Decir que una obra del renacimiento es arte porque muestra en una escena los usos y costumbres de su período, no difiere de una fotografía espontánea en las calles de Buenos Aires, ni de un transeúnte vistiendo, actuando y siendo, un relfejo de su tiempo. Los llamados “adelantados”, son pertinentes a cada etapa histórica, y por lo tanto una respuesta a su sociedad que estaría “atrasada”, como un adolescente rompiendo las restricciónes de sus padres. Todo hombre (u objeto) es, dentro de un contexto, y mientras nos interesen las variables espacio-temporales, no habrá nada, ajeno a su momento.
Entonces, el Diseño es una construcción netamente racional y pragmática (más allá del “buen gusto” y agregados estilísticos) cuya realización no está en el proceso sino en el producto, y el Arte, en cambio, es la consecuencia de una necesidad de liberación a través del trabajo de un material (aunque sea no tangible), de impresiones acerca de un tema determinado, en un sujeto sensible. En ambos, siempre, existe la intención de comunicar.
Esperamos se haya entendido esto como la muestra de las transformaciónes, la exposición de las transiciónes que tanto interesaban a Picasso: “En mi caso, un cuadro es una suma de deconstrucciónes: -sería interesante fijar por medio de fotografías, no las etapas, sino las transformaciónes de un cuadro. Posiblemente se descubriría entonces el camino que sigue la razón para hacer realidad un sueño -. Sin embargo, hay un hecho notable: observamos que, básicamente, un cuardo no se transforma y que la primera “visión” – a pesar de todas las apariencias – queda casi sin tocar…”. (ver bibliografía).
El Comercio.
Un tema que tocamos cada vez que hablamos de Arte y Diseño, es lo comercial. Creo que se entiende mi visión sobre este tema en el apartado anterior (página 6, párrafo 2), y podría identificarse con una frase de Pablo Picasso, que decía algo así: “Un pintor es un hombre que pinta lo que vende. Un artista, en cambio, es un hombre que vende lo que pinta”.
Por el valor de los procesos y por esta idea de vender lo que hago y no, hacer lo que venda, es que mantengo un registro apenas por fuera de lo formal (sería muy poco inteligente olvidarse de que este trabajo debe ser diseñado para reproducirse en un ámbito universitario) y trato de hacer la menor cantidad de correcciónes post-escrito, evidenciando la evolución del pensamiento. “Un cuadro no está concebido y fijado de antemano. Mientras uno trabaja en él, se modifica en la misma medida en que cambian los pensamientos. Y una vez que está terminado, sigue modificándose, según el estado de ánimo de quien lo contempla”.* La palabra “terminado” está subrayada, ya que en el mismo escrito (página siguiente) habla sobre la asociación directa entre el terminar y la muerte. Podría tomarme el atrevimiento de decir, que le hubiera interesado (y por que no, causado gracia) la sección sobre El Lenguaje, donde cabría una síntesis del timpo: Un término, es la puesta de límite al ser, el fin de la vida y comienzo de una desabrida existencia. “Las palabras no hacen el amor, hacen la ausencia…si digo agua, ¿beberé?...lo que pasa con el alma es que no se vé…”. Eliseo Subiela. “El lado oscuro del corazón 2”. (aunque no lo hallé en internet, da la impresión de ser una poesía de Alejandra Pizarnik).
La Filosofía:
La fragmentación de la mirada. ¿Hasta dónde entendemos este concepto? Si tomamos un cubo Rubik, esos de la calle (admito que tengo una obsesión con este juego), podríamos entender un poco más el “ojo” humano. ¿Cómo encaramos los problemas en la vida? Si nos ponemos cara a cara, automáticamente, 5 quedarán ocultas. Si nos elevamos un poco...4. Si nos corremos de ese eje fijo...sólo 3. “Y ésa es, por lo tanto, la mejor perspectiva que existe”.
Ésa sería una escala entre el más bruto, y el más arriesgado dentro de la media. Sin embargo, hay otro tipo de gente...que recorre, y descubre más caras. Y se pregunta: ¿Por qué habría de quedarme con 3 como verdad, sabiendo que siempre me faltará saber la mitad? ¿Por qué no escapar de mi retina, hacia un lugar más profundo y ver las 6?
Si primero le doy la vuelta, luego me elevo, y más tarde desciendo... recién entonces habré abarcado el problema. Y con ayuda de la memoria, traeré a mi mente todas las visiones que obtuve. Aún así...eso sería llevar mis ojos a mi mente, y no alcanza para resolver el problema. No alcanza, una vez giradas las piezas al azar, para volver las caras a su lugar.
Aquí amigo mío, entra la imaginación. No como mero archivo mnémico, sino como construcción de abstracciones. De esa posibilidad que tiene el hombre de representar ausencias, en la cámara más oscura de su mente, y bajarlas de modo, que se hagan presentes a los sentidos.
Las dos posturas de arriba, a mi entender, diferencian la media del genio (por llamarle de algún modo). Y así como dentro de la media, hay gente más “despierta” que otra, muchos genios ignoran el fenómeno cajita china. Los cuadraditos en cada cara del Rubik, no son meros planos. Son apenas la cara frontal de un cubo más pequeño. Y… ¿Qué hay más allá de los cubos pequeños? ¿Si nos abstrajéramos de nosotros mismos, cuántas caras seríamos capaces de observar? ¿Que hay más allá de nuestro estilizado cubo de carne y hueso?¿Si yo estoy por fuera del Rubik, soy yo apenas un cubo intermedio?...
Si nos quedamos con el Rubik en particular, dentro del cubo el vacío, y entre éste y nosotros...se encuentra la nada. Pero no todos los cuerpos tienen aristas, ni en todos podemos ver “caras” concretas o diferentes. Tomemos fotos frontales de una pelota de básquet. ¿Por qué no podemos recomponerla como al cubo? Simple. Si pintáramos 6 vistas frontales de la esfera, tendríamos en cada borde un nuevo color, una mezcla, una yuxtaposición de planos de color, de caras. No hay cubos en la naturaleza... ¿No hay aristas, ni bordes claros entre los seres vivos? ¿Entre cada organismo fuera de la matemática y la lógica humana? ¿No sería un tanto iluso, sabiendo que respiramos, decir que hay nada o vacío dentro y fuera de cada cuerpo?
Aquí empiezan los planteos eternos, entre los que buscan una verdad última. Algunos ven a Dios, con cualquiera de sus nombres, otros se quedan con la nada, otros materia (cubitos aún más pequeños). Sócrates dijo una vez, algo así como: “Más sabio es el que sabe lo que no sabe”.
Siempre habrá algo por descubrir, quién no sea feliz en la búsqueda, confórmese con la “verdad” que mejor le quede, pero no se enaltezca con ella. Para mí es posible seguir encontrando espacio y “cubos” infinitamente... por eso no quiero respuestas, más que como medio para nuevas preguntas. Nos une lo incierto. Si pudiéramos dotar de color, esa vaga mezcla de cubitos y espacio... ¿No se vería como los bordes difusos de la esfera? ¿Cómo los pixeles de una fotografía digital?
Esto puede explicar mi fascinación por el Rubik. Las caras que se tocan (aristas y esquinas), son en realidad encastres posteriores, relleno para distraernos de lo esencial, para complicar el juego. En cambio, los cuadrados al centro de cada cara, aparentemente más desconectados (los colores puros de la esfera) están unidos en su interior, siendo los que articulan el gran cubo.
Ahora vaya a tomar un café...relájese, y vuelva en un rato. No es necesario que abandone físicamente su sitio. Cuente ovejas, tenga fantasías anticristianas, véase como personaje de una obra que le guste...suficiente. Ahora, ¿Cree usted normal explicar la existencia en un cubo de colores?¿Por qué?¿Qué es normal?¿Porque no puedo mostrar una cara oculta de la sociedad proponiendo seres con aristas?¿Por qué la abstracción que tanto nos deleita en filosofía debería ser ajena al Arte?...”¿Por qué habría de quedarme con 3 como verdad, sabiendo que siempre me faltará saber la mitad?¿Por qué no escapar de mi retina, hacia un lugar más profundo y ver las 6?”... ¿Se habrán preguntado esto Picasso o el Sr. Rubik?
...”Según estas ideas la función del cerebro, el sistema nervioso y los órganos sensoriales es principalmente eliminativa, no productiva. Cada persona, en cada momento, es capaz de recordar cuanto le ha sucedido y de percibir cuanto está sucediendo en cualquier parte del universo.”...“La mayoría de las personas sólo llegan a conocer, la mayor parte del tiempo, lo que pasa por la válvula reductora y está consagrado como genuinamente real por el lenguaje del lugar.”... “El artista está congénitamente equipado para ver todo el tiempo lo que los demás vemos únicamente bajo la influencia de la mescalina. La percepción del artista no esta limitada a lo que es biológica o socialmente útil....”. Aldous Huxley. “The Doors Of Perception”.
La Política:
Si bien es extremadamente interesante la obra homónima de Aristóteles (aunque hoy en día, la hipocresía lo trataría de “Facho”), no vamos a hablar de esa política estrictamente. Es decir, hablaremos de la política en el sentido filosófico, ideológico, en la elección de un pensamiento base que rige el obrar del hombre.
Así, las inclinaciones políticas del artista modelarán sus piezas, le permitirán la soltura de ciertos aspectos y lo restringirán en otros. Podría decirse, como se hace a menudo, que el Arte es ajeno a la política, pero expondré en breve, mi postura de que no existe un hombre ajeno a la política.
La construcción del sujeto implica siempre un razonamiento político, aunque la política propiamente dicha suele interesarle a partir de los 18 ó 21 años. El Yo, reprime un compendio de deseos, de impulsos, de sueños y de necesidades, por una bajada de línea siempre existente dada por el grupo social primigenio (ámbito escolar, ámbito familiar y amigos).
Ningún genio es ajeno a su contexto, más bien se nutre de él, por adhesión o por rechazo.
La materia prima de Picasso, de sus genes a sus medios, no obedecen más que al legado de este grupo original, sus búsquedas (o encuentros como él decía) pudieron haber sido personales, pero nunca independientes de Gauguin, Cézanne, Van Gogh, Braque, Miró, etc., etc. etc. Considero una estupidez, que se mantenga la posibilidad de que el Cubismo no tenga relación, por ejemplo con el Dadaísmo.
Hará un año que leí unas cartas de Picasso, y me enamoré de su visión y sus concepciones (calculo que por similitud), pero a pesar de mi necesidad de diferenciación, iría en contra de mi política abogada de la lógica pura (utilizada en Le Petit Prince, por ejemplo), no haberme parecido con el tiempo, o al menos, por un tiempo, a Morrison, a Picasso, a Charly García, a Elvis, a Steven Tyler, a Alejandro Sanz, a Joaquín Sabina, a mis viejos, a mis amigos, a mis profesores, a las mujeres, los paisajes, los animales…en fin, a todo lo que a tocado con cierta profundidad la membrana sensible de mi fugaz vida.
Debo reconocerme un coleccionista de frases, una obsesión particular por la capacidad de síntesis. Así, creo que varios de los hallazgos de este texto podrán cerrar a continuación, con algunas frases de Pablo Picasso:
“El arte es peligroso, el arte no es casto; no están hechos para el arte los inocentes ignorantes. El arte que es casto no es arte”. (Arte denuncia).
“Por desgracia uso las cosas según me lo dicta mi pasión”.
“Pintar es otra manera de llevar un diario”.(El valor de registro. Pág. 5 Párrafo 3º).
“La pintura es más fuerte que yo, siempre consigue que haga lo que ella quiere”.
“… El Arte no consiste en la aplicación de un canon de belleza sino en lo que el instinto y el cerebro son capaces de concebir más allá de ese canon”.
“Todo lo que puede ser imaginado es real”.
Yo diría que existe, lo real es, en principio imaginado).
“Pintar como los pintores del renacimiento, me llevó unos años, pintar como los niños me llevó toda la vida”.
Bibliografía.
Todas las citas de Picasso (excepto las frases), fueron extraídas del siguiente texto:
Walter Hess. “DOCUMENTOS PARA LA COMPRENSION DEL ARTE MODERNO”. Edición revisada y actualizada por Dieter Rahn. Ediciónes Nueva Visión - Buenos Aires.
El apartado sobre Pablo Picasso (página 86). Cita dos fuientes:
1: Wort und Beckenntnis, Zurich, 1954.
2: Worte des Malers Pablo Picasso, Zurich, 1970.
Frases tomadas de:
http://www.frasesypensamientos.com.ar/autor/pablo-picasso.html
(y fácilmente ubicables en varios blogs sobre frases).
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